13 dic. 2009

Fiestas

Parece que ese afán de curiosidad y de sabelotodo que distingue a los humanos es lo que nos ha llevado a las elucubraciones mitológias, las creencias y prácticas religiosas, por territorios y por tiempos, para tratar de encontrar alguna explicación a los fenómenos del universo.

La escasa luz que proporciona el sol en estas fechas- cuando la noche se hace progresiva- tuvo que ser horrible el primer año de la humanidad. Claro que no sabemos en que parte intersolsticios comenzó el mundo, aunque de haber surgido todo en otoño, habría sido desesperante ver como la noche iba sumergiendo la vida.

De pronto ¡Zas! El día comienza a crecer, el sol ilumina mas tiempo y con más intensidad, crecen las plantas, surgen las flores. Y todo, a partir de un momento: El solsticio de invierno.
Así que en el segundo año, con un poco de experiencia, ya habría que tratar de buscar una explicación a todo esto. Estoy seguro de que entonces ya había nacido la fiesta para celebrar la luz, las cosechas o cualquier cosa que se terciara.

Los romanos, desde el antiguo imperio y tocados por Mitra, celebraban la Saturnalia durante siete días, o mejor durante siete noches, previos al 24 de diciembre- que es cuando se produce el solsticio- para celebrar el triunfo del sol invicto que da paso a la Brumalia.
Era el acontecimiento social más importante y se justificaba en honor a Saturno, dios de las cosechas. Durante esos días de influencia saturnina, el sustento no se ganaba con el trabajo, se actuaba como si no hubiera diferencias sociales, se aparentaba paz y siempre había comida y bebida. ¡Vaya coincidencias! Hasta que en el siglo IV, aprovechando que el Tiber pasaba por Roma, se estableció por decreto-ley, la Navidad.

Parece que los verdaderos motivos de la celebración residan en la conmemoración del nacimiento del sol. Cada cultura ha desarrollado sus propios mitos, iconos, leyendas, ritos, historias, costumbres, etc., contruyendo así una realidad fácilmente intercambiable que amenaza con la homogeneización de lo accesorio que a menudo se adopta incluso en contradición de la propia.

Y ya no recuerdo por qué, entre todo esto, encontraba tanta coincidencia con el vino
De cualquier manera y considerando que la Naturaleza nos ha obsequiado con estas fechas de celebraciones, no las desperdicien y disfrútenlas con vino, que hay mucho y, de momento, variado.

La foto que ilustra es Niño geopolítico observando el nacimiento del Hombre nuevo, pintado por Salvador Dalí en 1943.

29 nov. 2009

Tiempos

. Aquellos blancos y tintos de Castillo de Ygay y las joyas del patrimonio vitícola periférico a la bodega.
. El cementerio de Bosconia y Tondonia, blancos y tintos, en un entorno increible que transporta al siglo diecinueve, de la mano de la apasionada heredera Maria José.
. La historia en botella del Reserva 904, en pleno relevo generacional de su dirección técnica.
. Las catacumbas de Paternina en Ollauri y las medias botellas. Aquel blanco de yerbabuena, cosecha del 14 y el espíritu de Hemingway entre el moho que acaricia las botellas durmientes.
. La evolución de la viticultura transmitida en un puñado de botellas de Monte Real y la ruptura de prejuicios enológicos respecto a la maceración carbónica en Bodegas Riojanas.
. Los Viña Real e Imperial con sus diferentes personalidades en la Cvne.
. Y este año, el sello de los Viña Pomal en Bilbainas.

Durante este paseo por las entrañas históricas de este puñado de seculares bodegas riojanas- al que cada otoño asisto puntual desde hace seis años gracias lomejordelvinoderioja- se me antoja la duda de si estas y otras bodegas riojanas trabajan lo suficiente en conocerse bien a si mismas a partir de su historia, de su pasado, de sus triunfos, de sus fracasos, en definitiva, de analizar su trayectoria para aproximarse con un poco más de precisión a lo que podría deparar su futuro.

Es cierto que para avanzar hay que mirar hacia adelante, sin duda. Pero no se puede obviar el conocimiento que proporciona la experiencia, sobre todo si se tiene el privilegio de poder analizar las raices para calcular el crecimiento de la planta.
Pero no creo que se trate de vivir de las rentas, que hoy en día tampoco resulta tan fácil y cualquiera, con tanta oferta, podría dilapidar una fortuna en pocos años. Aunque la sabiduría popular, con un refrán, cuyo enunciado no recuerdo, viene a decir que un rico arruinado posee valiosos recursos que un nuevo rico ni los intuye. A ver si me hago con el proverbio.

Hoy, tras unos cuantos años de irreconciliación con el pasado, precedidos y causados también por aquella postura ombliguista, intuyo cierto ademán que, con mucho optimismo, podría resultar efectivo por el sólo hecho de catalogar, sin prejuicios, los modelos en el tiempo. Aunque las cuentas cortoplacistas de resultados, que hoy son las tablas de la ley, apuntan a resultar un fuerte inconveniente si se pretendiera rescatar aquellos conceptos de vino que agradaban entonces y que todavía nos hacen disfrutar.

Pero vivamos el presente. De momento el sólo hecho de no avergonzarse de lo que uno ha sido y de sus orígenes ya es un triunfo o al menos un ejercicio higiénico y saludable.
Y tiempo al tiempo, que todavía podría ser rentable aplicar el reducto de conocimiento de la historia, aunque sólo sea para ilustrar catálogos y portafolios con fechas y fotografías.

20 oct. 2009

B de Basilio 2007. Tinto

Consciente de mi parcialidad, consecuencia de una profunda admiración profesional y, sobre todo, del gran afecto personal que me inspira esta bellisima persona. Nada mas explícito para resumir lo que hace nuestro amigo Basilio Izquierdo en su bodega de Laguardia, que esta sencilla ficha que acompaña las botellas de uno de sus dos vinos.
Una pena no poder compartir, en este momento, una copa de este vino con ustedes, pero tiempo habrá.

"¿Por qué renunciar a la experiencia? ¿Por qué no volver a beber de las fuentes? Con ese objetivo buscamos las mejores viñas de las zonas más reputadas de siempre y ensamblamos en este vino las proporciones históricas de los grandes vinos de Rioja: casi dos tercios de tempranillo, un tercio entre garnacha y un 5 de graciano.

Este vino es fruto de la selección de las mejores cepas y de las mejores uvas, vendimiadas a mano en cajas de 15 kilos con la exclusiva elección de los racimos impecables.

La fermentación dura unos 12 a 15 días con sus remontados y “delestages” suficientes, para conseguir una extracción de calidad, se descuba y se pasa a barricas francesas nuevas donde la fermentación maloláctica se realizará de forma espontánea y el vino se trasiega en numerosas ocasiones al dictado del paladar.

El embotellado se ha realizado sin clarificación previa, ya que las sucesivas catas del vino han ido mostrando taninos nobles y una madera bien integrada, además el paso de dos inviernos garantiza buena estabilidad.

Es un vino cubiertito de color, con viveza, entero; de nariz compleja, floral, con riqueza y una madera limpia presente
pero discreta; gran paso de boca, largo, equilibrado, amplio y con un recuerdo final que habla de la calidad de la uva
y del trabajo del vino.

Las Viñas
Viñedos centenarios de Haro, de los que obtuvimos 1.500 kilos de uva tempranillo y 500 kilos de graciano.
Viñedos de Laguardia, de entre 50 y 70 años, de los que obtuvimos 3.500 kilos de tempranillo.
Viñedos de Tudelilla, de 33 años de edad, de los que obtuvimos 2.800 kilos de garnacha.

La Vendimia
Manual, selectiva y exclusiva de racimos impecables del 10 al 16 de octubre.

La Elaboración
Uva despalillada, con maceración-fermentación sin sangrado.
Fermentación maloláctica en barricas nuevas de roble francés.
Embotellado el 19 de junio del año 2009 sin clarificar.
La producción es de 4.367 botellas."

4 oct. 2009

Sugerencias al "Origen".

Ensayar la reflexión sólo en los momentos críticos, suele llevar a tomar decisiones equivocadas. No tanto por la premura a la que obligan las circunstancias como por la falta de entrenamiento de unas mentes inmóviles, acostumbradas a dejarse llevar por un caudal de situaciones propicias y que no valoran el esfuerzo en su justa medida.

Y es que, según se anuncia, Wine Future Rioja 2009, pretende: "ofrecer respuestas a los retos a los que se enfrenta la vitivinicultura internacional a causa de la crisis económica."

Confiaba en que, a medida que se fuera acercando el evento en cuestión, surgiría un debate enriquecedor que pusiera sobre la mesa la diversa y variada situación del panorama vitivinícola español y riojano. Pensaba, iluso de mí, en una lluvia de ideas que analizara el pasado y revelara la instantánea del presente para favorecer una perspectiva de futuro. Pero claro, el entramado del propio evento con su organización está forzando, a quienes de verdad estamos implicados en el sector, a que nos quedemos mirando el dedo sin ver la luna.

Claro que Wine Future Rioja 2009 es una iniciativa privada que pretende defender una serie de opciones particulares a una parte del sector que apuesta por el mercado de los USA capitaneado por una tendencia, el parquerianismo: Que promueve el vino exclusivo y único para un consumidor altamente cualificado en lo accesorio, olvidándose del vino como producto de la tierra que ha formado parte de la cultura y de la alimentación, por los siglos, en determinadas sociedades como la nuestra.

Como propietario, de cuatro fanegas compartidas, pero propietario e implicado por tanto en el organismo que gestiona la Denominación de Origen Rioja, exijo explicaciones no sólo de por qué y con cuánto se subvenciona un evento que promueve una determinada opción a seguir. También, y tras los ultimos cambios de cargos en la empresa que organiza el evento, les propongo un control exhaustivo de los medios dedicados para tal fin.

Comprendo su preocupación por la constante caída en el consumo de vino- en este país productor y con la mayor superficie vitivinícola de la Tierra- hasta rozar cifras ridículas comparadas incluso con paises recién iniciados en el consumo. Pero, subvencionar y pretender abanderar un movimiento que aleja del consumo a la población, me parece un grave error por su parte.

Comprenderan ustedes que dentro de un terreno donde abundan distintas composiciones de suelo, tantos microclimas y tantas formas de entender la viña y el vino, no tienen derecho a pastorear el futuro, también de una región, hacia el abismo de un único mercado que además, y según mi opinión, apunta trazas de declive.

Ya, ya sé que es sólo un evento y el propio significado de la palabra lo define con claridad, pero les recuerdo que a una parte importante de gente en esta comunidad, nos gustaría seguir viviendo honradamente con nuestro trabajo, haciendo lo que sabemos hacer y en un ambiente de diversidad, cultura y respeto, como siempre. Somos muchos los que no queremos vernos envueltos en una moda en extinción, ni en oscuras operaciones que afecten a nuestra reputación.

24 sept. 2009

Wine Future Rioja 09

Wine Future Rioja 09
El toro

19 sept. 2009

Las fiestas de mi pueblo.

Con el chupinazo de las 12 han comenzado las fiestas de Logroño: Degustaciones, toros, Gorgorito, las barracas, la pelota , los fuegos artificiales, los conciertos, las verbenas, teatro, campeonatos de futbolín y la de Dios.
Es durante las fiestas de la Vendimia cuando , a pesar de todo, el vino pretende adquir un papel protagonista.

Esta mañana, las cajeras del supermercado no daban a basto pasando por caja los graneles en plástico, en cartón y los granvases en botella. Entre escaparates de toda clase de negocios adornados con botellas de vino etiquetadas, obsequio de las bodegas que pretenden exponer sus productos en la capital durante las fiestas de San Mateo, desfilaban espectaculares los graneles hacia la plaza del Ayuntamiento .
Ahí estaba el vino en la calle.

Con un ojo en la viña y otro en las fiestas comen los bodegueros en los restaurantes de la capital sin sobremesa. La fiesta de los toros se convierte durante una semana en aparente devoción de un público mas entusiasmado por verse y hacerse ver que por el arte o la salvajada taurina, según se mire. Los partidos de pelota se solapan con las corridas y los frontones también se convieten en salón social.

Entre ponte bien y estate quieto, la cena tranquila se hace imposible. Los fuegos artificales arrastran avalanchas de gente hacia el parque de la Ribera a las once en punto y a las 12 de la noche comienzan los conciertos y las verbenas. ¡Menudo sinvivir!

A media mañana las peñas encienden sus hogueras en la calle para cocinar, mientras jubilados, madrugadores y resacosos se acercan al olor de la comida formando largas colas. Champiñones, chuletillas, choricillo, migas, bonito, paella se cocinan y se comen en la calle con cubertería y en vajilla de plástico. Y ahí, por supuesto, también se bebe vino.

Después de las fiestas vendrá el otoño, la oscuridad y el estrés diario. Las degustaciones de las peñas se convertirán, como mucho, en un pinchito de tortilla al trote con una cocacola a media mañana y el descanso central en una frugal y veloz obligación de alimentarse y para postre café. El trabajo , los niños, la casa, el transporte, los bancos.... Otro sinvivir. Una tortillita francesa y a la cama.

Menos mal que están los fines de semana. LLega el sábado y para cenar abrimos una botellita de vino de ese del escaparate o del que nos regalaron en la cesta de Navidad y, entre mi mujer y yo, dejamos la otra mitad para la comida del domingo.

31 ago. 2009

Día de.

No sé como a nadie se le ha ocurrido la idea de editar un calendario con el "día de".
Es raro el día que me levanto y, mientras me ducho en los medios, no descubro que hoy es un día de algo. El día sin tabaco, el de sin coche, el contra el cáncer y los de contra cada enfermedad, el del padre, el de la madre, el del niño, el de cada adversidad, el de etcétera. Visto lo visto, se me antoja que aquello que no tenga su jornada dedicada, corre el riesgo de dejar de existir. Como no sé si habrá días para recordar tantas cosas entre el denso santoral estaría bien adjudicar un buen puñado de horas a beber vino, que falta hace, mientras celebramos.

Como hoy es el día internacional del blog tengo un motivo más para escribir y agradecer a la internet el incentivo que ha supuesto para recuperar la enriquecedora costumbre de escribir. Con estilo o sin estilo, en un idioma o en otro, con faltas de ortografía o con distintos signos. De cualquier manera y en cualquier lenguaje, sólo con un emisor y un receptor, la comunicación está servida.

Pero no todo es internet. Esta mañana, mientras paseaba al trabajo para envidia de tantos, me contaba un amigo que iba a tomar muestras a la viña para ver cuando empezaban a vendimiar, que había visto moscateles casi pasificados, que la hoja estaba lacia y que a la viña le faltaba agua. También soñaba con la libertad de riego y la utilización del agua con criterios razonables en el cultivo de la vid. De las especulaciones sobre rentabilidad de producción y del mercado del vino, mejor ni hablar, ha dicho.
Así, el primer intercambio del día a versado sobre vino, hoy no me he encontrado con el cartero que todavía suele traer extractos bancarios y al que siempre le solicito alguna carta perfumada a mi nombre pero que nunca encuentra.

En el trabajo, impuestos, comisiones bancarias, cobros, pagos y un proveedor de artículos de regalo que observaba como habían incrementado sutancialmente sus ventas de vinomanía, como el llama a todo tipo de accesorios, cosméticos, adornos, etcétera, relacionados con el vino, frente a la caída en la sección de artículos que directamente apoyan la venta de vino y que compran las bodegas. Un incremento del 16% para la venta al turismo y una regresión del 30% para la venta a bodega, decía.

Hoy ha sido un día casi normal, mucho he escuchado, hablado, leído y ahora escrito sobre vino pero ni he descorchado ni he visto descorchar una sóla botella.

1 ago. 2009

El vino escondido.

Detalle de Résidence Hélianthe
Muchas veces en las pequeñas anécdotas o en simples gestos podemos encontrar una gran base de razonamiento.
Con más ánimo expositivo que de exhortación se me antoja enlazar otro acontecimiento reciente a cuento de esa injusta posición en la que creo se encuentra el vino.

Si el otro día se proponía el destierro de un apetitoso vino joven de un menú, argumentado por el loable interés de añadir un valor a la comida, hoy , una vez más es en el portafolio, en lujoso catálogo, el que delata la existencia del básico.
Considerando la posible existencia de sofisticados tecnicismos comerciales tipo "cobrar palet y si te he visto no me acuerdo" o ese tan extendido en estos territorios de "ábreme la puerta y te vas", este otro, a simple vista incomprensible, me tiene bastante intrigado.

Comercial con estuche y tarjeta de lujo se presenta impecable con tres muestras de vino de las cuatro que anuncia su ostentoso catálogo.
- Pruébalos y en confianza, que la hay, me dices que te parecen.
- ¿Y el joven? Le respondo mientras me sorprendo por su gesto de sorpresa.
Con un "es que es caro" se disculpó y prometió compartir una botella.
Comprendido: El más barato de la tarifa resulta el caro. Como si el contacto de cualquier vino con la madera supusiera un valor añadido.

Puede que el vino no guste tanto como cuando se sentenciaba aquello de "el pan variado y el vino acostumbrado". O quizás resulte un grave error pretender que a todo dios le guste el vino, los mismos vinos o parecidos. Las mismas cepas, idénticos tostados, similares técnicas, etc. contribuyen a formar un concepto global del vino que se opone totalmente a la esencia de diversidad que me sugiere el vino.

18 jul. 2009

La "guinda" del menú.

No resulta nada fácil encontrar en el mercado vinos jóvenes, en sus dos primeros años, que no sean "maceraciones carbónicas" para concurso o hinchadores de robles para envinado.
Bueno, que no me canten el estribillo de que "la gente los quiere así", porque por las mismas digo que no es cierto y que amenazo con sacar las estadísticas de venta.
Vale ya de bobadas. Si hay que adaptar un vino a un segmento de precio, no se metan con el vino, por favor. Dejen los evaporadores para las ocasiones, los toques a madera como valor añadido y , sin complejos, embotellen los vinos tal como son, al precio que el mercado esté dispuesto a pagar.
Es muy agradable encontrarse con vinos frescos, jóvenes, que lo dicen todo y lo que es fundamental: Se dejan beber y agradan. ¿O qué creen que el consumidor espera de un vino?

Este rapapolvo, viene a cuento de unos clientes que me pedían encontrar una sustitución para el vino joven que ofrecen con el menú.
Cuando me dijeron que pretendían ofrecer un valor añadido al menú, cambiando el delicioso, sencillo y agradable vino por algo más vistoso, o sea, un roble; me puse como una hidra.
Ya, cuando me aseguraron que no habían tenido ni un sólo problema y que el vino le gustaba a todo el mundo, les respondí que yo no lo cambiaría, pero mañana les traía 6 como los que soñaban. (Continuará)

4 jul. 2009

El embudo.

Los premios anuales, que caprichosamente otorga Wine Advocate a las etiquetas que concursan, han estado muy repartidos entre los vinos riojanos. O al menos es lo que observa mi amigo Alberto en este artículo.
Aunque es cierto que habría que manejar estadísticas para poder distinguir entre un posible aumento de candidaturas o una sospechosa tendencia a producir vinos al gusto de la publicación, que ya figura en un montón de vitrinas de muchas bodegas y en sus portafolios.

Vistos los puntos, parece que la revista y yo no tenemos los mismos gustos.
Esto, si tenemos en cuenta que el número más alto correspondería al mayor grado de satisfacción que debieron expresar las personas que hicieron la cata. Y ¡Ojo aquí!: Que la valoración también podría haber sido realizada por una plantilla o una máquina. Yo ahí no me meto.
También podría ser que las bodegas presenten a las tablas sólo los vinos que creen más susceptibles de ser puntuados, según los históricos y reputados parámetros de Wine Advocate. (Un tocho que comenzó a publicarse por los años ochenta, cuando los que entonces nos dedicabamos a esto del vino, según las estadísticas, leíamos menos pero bebíamos más.)
Y digo esto, porque veo algunas bodegas en la lista que elaboran otros vinos mucho más placenteros para mis sentidos que los más puntuados en ese tablón.
¡Ya, ya! No es lo mismo que WA ponga 100 que lo que diga un alegre repartidor. Sí, pero el premio es el mismo: Nada.
¿O es que el vino lo cobra y lo vende la revista? ¿O se lo bebe?.

Parece claro que la publicación pretenda guiar al consumidor hacia un determinado perfil de vino, como si cosiderara que en todos los sitios gusta lo mismo y se puede elaborar el mismo producto. Y lo consigue con más o menos éxito entre un público restringido por una serie de factores. Entre ellos el del precio que surge del aumento de la demanda provocada por la puntuación. Un objeto empresarial respetable y rentable.
Esto me lleva a la conclusión de que el listado sirve para orientar a un tipo de bebedor con poder adquisitivo alto o muy alto que busca en el vino un signo de estatus social exclusivamente y poco informado sobre la diversidad de excelencias que puede proporcionar la naturaleza en el suelo de este planeta, con la interacción del hombre, su cultura y la vid.
Y, a propósito, otras dos preguntas: ¿No mandan muestras las bodegas del Marco? ¿Tampoco concursan los G.R. riojanos?

Lo cierto es que la publicación promueve un mercado abundante, susceptible de salvar alguna cuenta de resultados en algunos ejercicios, pero se me antoja un atropello, también económico, condicionar el viñedo, la bodega y la cultura al capricho de una empresa de comunicación que, como todo en esta vida, tiene los días contados.

20 jun. 2009

Tempranillo blanco y maturana.

Dice mi paisano, amigo y pariente, Juan Carlos Sancha, que se necesitan entre 10 y doce años de investigación para rescatar una variedad y darla a conocer a los mercados. Que una variedad se recupera, cuando el consumidor la conoce y que hay muchas variedades de uva que son imposible de recuperar.
También cree que es necesario conceder una oportunidad a las variedades autóctonas minoritarias porque permite innovar desde las raices. Y asegura:

"Si continuamos con la tendencia actual de plantar unas pocas variedades internacionales, podremos tener buenos vinos pero uniformes: Vino= coca cola."

Me alegra que Juan Carlos haya vuelto a nuestro pueblo con todo su bagaje y experiencia, rompiendo la tendencia casi secular de abandono del medio por parte de abundante e inquieta población nativa que ha sufrido el laborioso Baños de Río Tobía.
Claro está que para recorrer un espacio, hay que conjugar adecuadamente los factores de tiempo y velocidad. Esto que parece una obviedad, desgraciadamente no resulta habitual en abundantes proyectos vitivinícolas que me pasan por la cabeza.
Y a ese respecto, Juan Carlos lo tiene muy claro:

Al viñedo microminifuntista que su padre, a tiempo parcial cultivaba con respeto a la herencia de sus antepasados, incorporó hace ocho años una nueva plantación de maturanas y tempranillo blanco que cuida en cultivo ecológico, adherido al Life Sinergia . Además es coautor del Proyecto de recuperación de variedades minoritarias en la D.O. Ca. Rioja junto con Fernando Martínez de Toda.
Ad Libitum.Tempranillo blanco y Ad Libitum. Maturana tinta, ambos cosecha 2008 se comercializan ya desde mayo.
La bodega, côté à côté de la casa rodeada del viñedo, se terminó de construir el año pasado y tiene una capacidad de 30.000 litros, proporcional a las 5 ha. de viñedo que posee y cultiva.
Una bodega de juguete, dice. Y es que en realidad lo verdaderamente importante de esa equación de espacio, velocidad y tiempo reside en el placer de conjugarla. Cómo decía el viejo Macabeo: "Estos que se fueron del campo, dicen que disfrutan mucho durante el mes de vacaciones. ¿Y los otros once, qué?"

El proceso de elaboración está fundamentado en técnicas de gravedad mediante la propia arquitectura de la bodega y apoyada por herramientas hidráulicas.
La uva despalillada realiza todas las fermentaciones en botas de 500 litros, de roble francés que son usadas para la crianza.

Ad Libitum
es el primer tempranillo blanco que pruebo y la sensación que me produce se me antoja esperanzadora.
Primero, porque parece bien adaptado al terroir de la zona que tradicionalmente produce vinos de alta acidez y ph bajo. Condicionados en parte por los casi 600 metros de latitud y con muchos años de dificultad para la completa maduración de la uva. Resultan vinos de excelente acidez pero con dificultad para alcanzar un grado alcohólico proporcional. Y segundo, porque me da la sensación de que ese volúmen natural y equilibrado que se percibe en la boca, podría resultar una característica particular de la variedad. A pesar de los 8 gr/l. de acidez en tartárico y los 3, 2 de ph.
Monovarietales de maturana tinta ya he probado algunos y lo cierto es que todos me resultan amables en la boca. Lo que no llego es a poder identificar claramente en ninguno las características olfativas, supongo particulares, que aporta la variedad. Quizás la maturana admita muy poco o nada el tostado.
En cualquier caso Ad Libitum maturana, resulta un vino muy agradable de beber, también con la impronta local.
Y no sé que más se le puede pedir a un vino. Aunque claro que estamos acostumbrados a beber experimentos diseñados para el placer de los mercados que a su vez marcan tendencias, aunque poco hábito de consumo. Por lo que encontrar un vino que hable por sí mismo cada vez resulta más difícil.

A esta primera parejita de Juan Carlos, joven y sincera, le auguro y deseo grandes aportaciones al futuro del vino, porque la sola influenia de su nacimiento ya es un hecho constatado y transcendental en la viticultura.

Las fotos pequeñas proceden de la presentación de la bodega Juan Carlos Sancha S.L. Baya mutante de tempranillo y uno de sus de depósitos de maturana. La grande es de las muestras que he probado.

29 may. 2009

Consejos de administración.

¿Es La Casa del Caballo? Que se ponga.
Así bromeaba con mis amigos que acababan de abrir una tienda en Burgos.
- Hoy no está, pero te paso al borrico para que cuente como llevamos el negocio.
Enseguida me dí cuenta de que había interrumpido el consejo de administración.
- Este plasta, se desahogaba. El día que "no hacemos caja" se deprime y llega a la mesa como para posar en un cuadro de El Greco. No sé qué coño quiere. Llevamos menos de un año con este negocio, sale para su sueldo y para pagar el alquiler... A veces pienso que lo único que pretende es amargarme la vida. Y volvía la trifulca al consejo.
En fin, los avatares de la empresa familiar.

Y es que la sobreinfluencia del presente juega malas pasadas en la trayectoria de los proyectos. La diversificación en la ecónomía agrícola ha sido una reacción natural a los vaivenes del mercado marcados por la demanda y la producción.
El monocultivo requiere una mayor previsión, más ahorro y mejor planificación, mientras que la economía diversificada no requiere tanta especialización y está menos expuesta a los cambios circunstanciales.
En ambos métodos, la interpretación de la cuenta de resultados puede provocar un timonazo efectivo. Aunque hay que andar con cuidado porque la manipulación brusca del producto asistido, podría provocar un derrape que termine en colisión.

"Tres siglos de La Rioja Alta, S.A. Nacimos en el XIX, crecimos en el XX, nos apasiona el XXI"
Este es el libro que acaba de presentar Bodegas La Rioja Alta S.A a propósito de su 120 aniversario.

15 may. 2009

FRV 100

De las mejores gamay de Terres Dorées, al sur de Beaujolais, en Charnay, elabora Jean Paul Brun este FRV 100, un espumoso rosado y original.
Límpio el mosto después del prensado comienza a fermentar, con levaduras de la casa hasta
alcanzar los 6º de alcohol y se para con frío.
Después de una semana de decantación, se embotella y comienza de nuevo la fermentación natural que queda inhibida por la subida de presión cuando alcanza los 7,5º.
Este proceso dura uno o dos meses. Luego se vacían y se lavan las botellas y el vino se vuelve a embotellar y cerrar con el tapón definitivo. Es el método ancestral.
El resultado es un vino de 7,5º, espumoso y ligeramente dulce. (40 gr/l.).

La parte subjetiva:

Si no hubiera descubado a horquillo millones de kilos de uva ya fermentada, diría que los aromas de FRV100 me recuerdan al elegante e intenso aroma de los muebles de ébano, pero el recuerdo festivo y de alegría que nos inhundaba cuando pisábamos mosto, después de dos horas con el oxígeno racionado, lo tengo tatuado en los sentidos.
Eso es el "Efervegsant", un vino de fiesta sencillo y elegante que evoca para unos las uvas recién fermentadas y para otros la elegancia y exquisitez de la sala de piano de cola.
Alegres tragos con elegancia para este verano.

9 may. 2009

El vino es un regalo.

Cuando ya parecía que sintonizaba con el cliente, me preguntó: ¿Y este vino de dónde es?
Antes, respondía algo así como que en el registro embotellador indicaba tal o cual localidad, pero que procedía de viñedos situados en acá o aculla. Hoy ya sólo respondo lo que indica la etiqueta.
Ya habíamos resuelto la ecuación. La señora buscaba un vino de regalo para compensar unos favores. Aunque su presupuesto ni se lo pregunté ni me lo dijo, llegamos al acuerdo de que la caja debería contener seis botellas correctamente presentadas de tal manera que el obsequiado reconociera fácilmente el precio y por supuesto la calidad y distinción del regalo.
-100 euros por caja por cuatro...Calculó en voz alta. -Perfecto. Eso es lo que quiero.Continuó.
-Y ahora, para estos otros dos, que no nos cobraron por....Una de éste y otra de lo que me recomiendes.
Claro que cuando le dije titubeante que rezaba Laguardia, me hizo cambiar todo el lote. Si me lo hubiera dicho desde el principio... Pensé.
Y juro que no rechisté, pero me insistió tanto, que no tuve mas remedio que manifestar mi desinterés por los argumentos que sostenían su decisión.

Ilustración con infografía de previsones meteorológicas para hoy en Álava, según www.tutiempo.net

1 may. 2009

Vicisitudes.

Da la sensación de que el comportamiento social, hoy está marcado por campañas orquestadas que mantienen a la población en vilo obsesionada con ciertos silogismos que emanan de la realidad pero combinados al antojo y ampliados por los medios, condicionan el comportamiento de las masas.

La repercusión y la intensidad de las campañas varia según distintos factores que afectan a las prioridades del individuo. De ahí que unas preocupaciones adquieran más calado global que otras.

Como parecemos empeñados en que las preocupaciones nuestras sean las de todo el planeta y nos hemos ocupado en mantener una red de comunicación eficaz, no hay problema en buscar, definir y transmitir las inquietudes globales.

Salud, dinero y amor, que canta la canción popular, parecen las prioridades (¿Por éste orden?) de la humanidad. De tal manera cualquier consigna que las afecte es susceptible de adquirir una mayor relevancia. No hay mas que echar una mirada a la actualidad, con una corta retrospectiva, y sobre el fondo de rentables guerras; de sucesos, catástrofes y hambrunas y de la incipiente inquietud por la rentabilización de la ecología, destacan puntualmente “Vacas locas” “Gripe aviar y porcina” (Pobres animales, qué culpa tendrán) “Crisis económica”, como el exceso de barrica en un vino que dificulta los sentidos.

Esta visión simplista pero digestible se complica al comprobar que las inquietudes humanas de supervivencia son susceptibles de valoración. Las enfermedades tienen un precio, las guerras, el hábitat. Cada cosa que hacemos tiende a ponderarse, algunos dirían que hasta el amor. Así, cada vez es más difícil vivir sin valoraciones.

Claro que toda esta preocupación global condiciona los usos y costumbres locales y los diluye para mejor digestión de otros pueblos que, lejos de la esencia y las vicisitudes. las adoptan a conveniencia.

Casi siempre viviendo donde nací, he visto como el vino formaba parte de la alimentación y de las costumbres, en todas las clases sociales. En la economía agraria diversificada tenía su importancia como producto agrícola, aunque no condicionaba por completo, como ahora, a otros productos de cultivo.

Era cuando la viña se plantaba e injertaba al gusto. Un sarmiento de la viña de fulano porque me gusta su vino. La planta madre en el majuelo, al lado la brevera, el melocotón, el membrillo, la cepa de “teta de vaca” para postre y deleite de pequeños vendimiadores. Un concepto distinto al actual de producción rentable destinado al placer de consumidores lejanos que profesan leyendas y sabores globales.

Y no es que quiera dejar entre líneas que el auténtico disfrute del vino se halle exclusivamente en el cogollito de la zona de producción. Ni que los productos han de elaborarse al gusto de quienes los producen. Pero no comprendo como se puede satisfacer a nadie, si uno no está satisfecho con lo que hace. Esto en el amor se llama prostitución.

Otro día hablaremos sobre el consumo de vino en esta zona de producción.

11 abr. 2009

Jean Paul Brun, prochainement.

Leyendo sobre los vinos de Beaujolais, me llama la atención esta frase de J. Fourcade, presidente del sindicato profesional:
"Somos la única denominación del mundo conocida por sus vinos más vulgares y no por los mejores"
Para no sacar la frase de contexto es necesario decir que todo apunta a que en los últimos diez años, el negocio de Beaujolais Nouveau ha caido en picado. Esdecir que aquella moda, que comenzó por los 50, para deshacerse de la morralla y rentabilizarla inmediatamente, parece agotada.Es lo que traen las modas. Que son perecederas.

Es cierto que las tendencias influyen en el carácter social y ayudan a su desarrollo, pero siempre y cuando respeten otras perspectivas y no traten de imponerse sobre el conjunto.

Beaujolais, hoy se asocia a un vino frágil, chaptalizado, sin chicha, inmaduro, descolorido y perecedero . O al menos esto es lo que escuchamos cuando anticipamos la puesta a la venta de los vinos de un productor de la zona, aquí en Logroño.

Y es que en una zona de 22.500 has., con una densidad de plantación que va desde las 7.000 a las 13.000 plantas/ha., probablemente la mas alta del mundo, sobre distintos tipos de suelos y orientaciones, resulte difícil de uniformizar.
Brouilly, Chénas, Chiroubles, Côte de Brouilly, Fleurie, Juliénas, Morgon, Moulin à Vent, Régnié y Saint Amour, también son Beaujolais.
Aunque no me resultaría extraño que, a propósito de la denostada marca Beaujolais, por el estrago de los Nouveau, surgiera alguna tendencia afín a mercados ávidos de puntismo, rentabilidad inmediata y autocomplacencia, volviendo a generar un nuevo estereotipo.
A veces, la marca de origen sirve para enmascarar la mediocridad, otras supone un lastre para vitivinicultores que tratan de interpretar su viñedo. Parece clara la necesidad de una revisión de las marcas de origen y sus reglas.

Brun confía en las levaduras indígenas, frente a las industriales, en la limitación de sulfuroso, en tratar de evitar la chaptalización. Y dice que sus vinos están hechos para beber y no para competir en concursos.
Esto último es, precisamente, lo que buscamos.

27 mar. 2009

Del cómo al cuánto.

No sé dónde había oído que la asignatura de economía trataba de, algo así como, traducir a números el comportamiento social. Se tratara de lo que se tratase, esa asignatura se me atragantó tanto que tuve suplicar a un amigo, recién licenciado en la materia, que me suplantase en el examen final. Como el pobre también me suspendió, nunca más quise saber de balanzas, índices, ni de pibs, ni de pabs.

De aquellos polvos, digo yo que vendrán estos lodos. Si hubiera hecho caso a mis queridos que profetizaban esta retrospectiva mía de lamentos, otro gallo me cantara.

A pesar de parasitismo de los bancos que buscan sin escrúpulo y con ahínco, la apropiación debida e indebida del tiempo y los esfuerzos, uno debe seguir adelante con sus valores, sus proyectos y su forma de ver las cosas, porque de lo contrario, naufragaría en el mar de los borregos y para eso no he venido hasta aquí. Esto es lo que sé hacer. Si les parece bien como si les parece mal.

Los resultados de la cuenta, los del balance, los de los puntos, los de los euros ¿Es el resultado lo único que importa o cuenta también cómo llegamos hasta él? Cuando bebemos vino ¿Vale más la intensidad de las sensaciones que el verdadero placer?¿Acaso la mierda, no tiene altísima intensidad aromática?

¡Tantos puntos! ¡Tantos euros! ¡Tanto, tanto!

Se dice que hay vinos para todos los gustos, de todos los precios e incluso para todas las ocasiones y sin embargo el consumo sigue bajando, a pesar de la flexibilización de precios y de la creciente tendencia a utilizarlo como papel moneda. Porque hubo un tiempo en el que el dinero se enterraba en las bodegas y en las viñas y ahora se paga con el vino nacido de las semillas de los de quinientos. Quizás sea éste, el del pago de deudas, el único vino que se beba, porque cuando la gente no quiere beber, no quiere beber y además le da igual el precio que tenga que pagar.

21 mar. 2009

Las primeras flores.

Dirán ustedes que para ponerse de colesterol, no hace falta meterse casi tres cuartos de hora de coche y atravesar tres fronteras, entre el hueco que deja el León Dormido.

Y sólo para recorrer los veinticinco kilómetros que separan Logroño de Bernedo, prenderles fuego a un par de gavillas de sarmientos, casi recién cortados y asar un costillar, una careta y unas chuletillas de cordero. Echar unos tragos y dar un paseo entre un denso bosque de boj, por la ruta de los caleros y los carboneros.

Almorzar, como siempre, la primera labor. La víspera fue para comprar el condumio e inventariar el equipo básico de supervivencia. Unas parrillas, unas pinzas metálicas o tenedor, dos gavillas de sarmientos y unas riojas, que es como popularmente se conoce por aquí al periódico, que lo mismo sirven para limpiar, que para encender y protegerse del hierro al dar la vuelta al asado.

Asar, con los sarmientos húmedos, en un día soleado es un martirio. Media hora echando pestes porque la leña no arde, otra media hora ardiendo, y el resto asando. Mientras, el numeroso grupo de comensales da fe de las primeras

parrilladas y sigue insaciable, pidiendo más y más.

Entre los asadores hay ciertas discrepancias sobre las distintas formas de asar. Que si la careta de cerdo en el fondo y primero por arriba, que si las chuletillas hay que darles la vuelta una a una, en vez girarlas todas a la vez, etc. ¡Vamos! Nada que no solucionen unos tragos de vino joven fresquito que entran en chorro como para apagar un fuego. Menos mal que había ceroceros heladas.

Para cuando nos sentamos a la mesa ya andaban con el postre, pero cuando llegó

Tras el brindis por mi indetectabilidad vírica, cada día más definitiva, emprendimos el paseo.

La ruta de los caleros y los carboneros, un paseo entre el boj, precioso y bien ilustrado.

No sólo por lo bien documentado, también por ese pequeño viaje por el bosque charlando y compartiendo secretos con la gente que quieres.

Y ahí estaba ese 2008 Cepas Antiguas de Martínez Corta, como las primeras flores de la primavera.

15 mar. 2009

Sinfonía en S.B.


Esta semana hemos probado, en dos sesiones, diez de los vinos que elabora Gitton P.& F. en Sancerre y Poully Fumé.Y como de costumbre, hemos seguido su comportamiento hasta tres días después de abiertas las botellas buscando opiniones, anotando apreciaciones y sensaciones de quien pasaba por la tienda y los bebía.

Este ramillete de vinos nos ha ofrecido una didáctica perspectiva sobre el comportamiento de la sauvignon blanc en algunas composiciones, orientaciones e inclinaciones de suelos, sobre diferentes patrones en ciclos concretos que ha cultivado y elaborado Gitton P.& F. para nuestro deleite.

Distintas personas, en distintos momentos hemos disfrutado de esta sinfonía de vinos Como era previsible, cada uno hemos percibido sensaciones distintas e incluso algunas superficialmente contradictorias. Sin embargo, casi todos hemos coincidido en destacar y corroborar la diversidad de sensaciones que pueden ofrecer los vinos procedentes de una sola variedad a pocos kilómetros de distancia, cada año.

Ante la inminente reconversión y ampliación del viñedo riojano, a uno ya le desasosiega la ansiedad de probar los vinos elaborados en esta tierra a partir de la sauvignon blanc. Aunque espero no hacerlo hasta dentro de tres o cuatro años, ya me corroe oler los blancos de la cara suroeste de Valpierre, los de la falda norte de Yerga o los del límite de cultivo en la Sierra de Cantabria.

Pero no sólo de sauvignon blanc y ajustes de cuentas de resultados vive el hombre. Esta semana y como postre a los franceses, también hemos probado y compartido tres muestras que trajo Miguel Angel Ruiz, un vitivinicultor que ha disfrutado cultivando y elaborando a partir de viura, en sus corros de Ábalos. Las tres con distintos azúcares residuales que ha obtenido este invierno mediante una técnica de vino de hielo: Protegidos los racimos con bolsas de plástico, vendimió y prensó en la misma viña, el día de nochebuena, con la fruta totalmente congelada, tratando de seleccionar y desechar la uva excesivamente botritizada. Aunque dice que costó arrancar la fermentación, consiguió elaborar el contenido de un garrafón con un 14% de rendimiento uva/vino.

En la copa surgían lo aromas francos, sin excesos y límpios de la viura, esta vez evocando a los de la pera. En la boca resultó impecable. A falta de consenso sobre el contenido en azúcares residuales y tras una lluvia de ideas, cada cual mas descabellada, resultó un delicioso trago en magnífica compañía.

Otra demostración más de lo que se puede obtener a partir del cultivo de una variedad muy conocida, pero poco reconocida por estos lares.

Y así, pasamos las tardes de invierno.

7 mar. 2009

Las fresas de mi padre.



HTML clipboarMi padre conducía vehículos a motor desde los años 30, aunque confesaba su asombro cuando vio sobrevolar los primeros aeroplanos por encima de su boina. Creció mientras el cine mudo se sonorizaba. Así que cuando vio las primeras imágenes del hombre pisando la luna en la caja también parlante, ya estaba habituado a los sorprendentes desafíos de la ciencia.

Nació un día de 1911, aunque el champagne no era uno de sus vinos favoritos. El Tres Picos del 2002 que guardaba en su bodega, para cualquier día normal, lo tuve que compartir con otros, en los albores del 2005 y él, de cuerpo presente.

Cuando desparecen los seres queridos, uno compensa la ausencia con recuerdos, consolando y autoconsolando para rellenar ese vacío, pero no percibimos verdaderamente la pérdida hasta que en el diálogo interno no surge el manido "..si mi padre levantara la cabeza..."

Si el hombre hubiera vivido un par de años más, le hubiera explicado que ahora ya no hace falta calor para cultivar fresas. Que se pueden obtener a bajas temperaturas porque llevan insertados genes que sintetizan proteínas con propiedades anticongelantes, obtenidas de pescado del mar Ártico. Y lo hubiera asimilado con naturalidad, como todo o otro. Lo que sí me hubiese gustado es ver su rostro al ver mis macetas de fresas. No sé si a él tanto como a mí, porque no creo que la sensación de percibir realmente las cosas: Viéndolas, oliéndolas, comiéndolas, oyéndolas y tocándolas, en definitiva sintiéndolas, resulte igual que escuchar o leer sus referencias, por muy descriptivas y fundamentadas que resulten. A mí, francamente, ver esas fresas me impresionó mucho, aunque no tanto como comerlas que uno ya está acostumbrado a los fresones insípidos del plástico.

¡Ay cómo sabían y olían aquellas fresas de la huerta de mi padre! No creo que fuese sólo porque era él quien las seleccionaba y plantaba en su huerta estercolada a límite de cultivo, cerca de dónde el ciclo de la tempranillo no siempre llega a la maduración completa. Más bien pienso que por toda la conjunción de factores. Pienso que la desaparición de las perfumdas y sabrosas estaría relacionada con la poca rentabilidad frente a clones y variedades más productivas, plantadas en fértiles tierras cálidas. Además que de haber permanecido el cultivo, la planta de las fresas de mi padre hoy constituiría un referente prestigioso y exportable frente a la de los fresones inodoros e insípidos que buscan el estilo de apariencia internacional. Sí, ese en el que prima sobre todo el aspecto visual. ¡Qué pena no poder preguntarle por aquella variedad!

Supongo que la fresa como la vid tienen como antepasado remoto una planta silvestre a partir de la cual han evolucionado en miles de variedades que hasta hace bien poco compartían el mismo patrimonio genético. Los agricultores elegían las cepas específicas en función de criterios relacionados con las condiciones de cultivo y los cánones de calidad del fruto. Así unas variedades han resultado más perdurables y exitosas que otras y se ha producido una selección espontánea. Quizás esto haya sido lo que ha llevado a favorecer la proliferación de unas variedades sobre otras, llegando incluso a invadir zonas en perjuicio de las originales autóctonas hasta su desaparición.

Variedades de vid como por ejemplo: Chardonnay, cabernet sauvignon, pinot noir, verdejo, tempranillo han obtenido inmejorables resultados para la elaboración de vinos en zonas y con técnicas de elaboración muy concretas. Tanto es así que muchas veces resulta inevitable pensar en una variedad sin encontrar cierto vínculo con la zona de producción en donde se ha contribuido a obtener el mejor resultado cualitativo. Pinot noir- Bourgogne, Rioja-tempranillo, cabernet-Bordeaux o verdejo-Rueda parecen asociaciones inevitables. No digo ya zonas como Rías Baixas en las que es popularmente reconocido el error de identificación con la variedad albariño.

El éxito de los vinos elaborados con determinadas variedades, lleva a intentar reproducirlos, a menudo sin considerar otros factores, en zonas con pretensiones de obtener rentabilidad inmediata en perjuicio de los personales y originales.

No sé yo si las cepas de sauvignon blanc, verdejo y chardonnay alcanzarán el máximo exponente en los microclimas, los suelos y aplicando la tradición elaboradora de Rioja. Con un poco de suerte, pienso que se tomaran referentes para el cultivo y la elaboración de las zonas en las que se cultiva y elaboran con máximo éxito cada variedad, no sea que resulte una mera imitación de cultivos y elaboraciones alóctonas de variable y dudosa categoría. A no ser que se pretenda convertir los blancos riojanos en vinos del país.

¡Vamos! Que puestos a "transgenizar", mejor la planta de las fresas de mi padre que los gorditos fresones de invernadero. Ya veo los autobuses de agricultores y bodegueros peregrinando por La France, en busca de la esencia de la sauvignon blanc y la chardonnay. Mon dieu!

De las recientemente recuperadas¡¿?!Pues muy originales.



28 feb. 2009

La espuma y los Leukade.

A cuento de leer y escuchar tantas estupideces sobre subjetividad e intereses comerciales. ¡Déjenme que disipe un poquito!

Es libre y natural que la satisfacción que nos producen las cosas, la tratemos de comunicar. Aunque haya quienes dicen que la insatisfacción se transmite a un número de personas diez veces mayor que la satisfacción, yo no lo veo claro.

Resulta más habitual encontrarte con odas a etiquetas y/o bodegas y/o vinos que una clara detracción. ¿Por qué? Ni idea.

Basta con oler una copa mal envinada y mojarse el gaznate con el culín de lo que toca de una botella para catorce, para convertirse en aspirante a prescriptor.

Y ya me mondo cuando las opiniones de los profesionales del sector son puestas bajo sospecha, por supuestos intereses comerciales. Malo sería que existiesen quienes quieran engañan a sus clientes. Aunque de todo habrá, digo yo.

Claro que en esta época de vacas flacas, hay que andar con mucho cuidado. Multas, productos bancarios, facturas de suministros, etc. a veces llegan como un atraco.

Será por que no se quiere a los clientes, porque a mí, como consumidor, sólo me engañan una vez, las demás me obligan.

La de Tobelos:

Va para dos años ya que los chicos de Lomejordelvinoderioja.com desarrollan su proyecto. En este tiempo, aunque sólo sea por regularidad, la acción mas destacable a mi modo de ver es el acercamiento del vino a la gente a través de la organización de esas catas presentación mensuales.

El evento consiste en un videochat matinal abierto con un bodeguero y una presentación vespertina de sus vinos en un hotel de Logroño ante unas ochenta personas ávidas de información, de perspectivas vitivinícolas, de conocer y probar vinos.

Aquí está el interesante programa del último año.

El pasado martes fui a la cata de La Encina Bodegas y Viñedos, bodega con la que Universal de Vinos mantiene una estrecha relación, ya que su distribución en La Rioja en buena parte es responsabilidad nuestra.

Ya pueden dejar de leer y de probar, porque Tobelos tinto, blanco y garnacha, así como Tahón de Tobelos y los Leukade, probablemente sean los mejores vinos del mundo. Es broma, no se asusten que todavía no me han regalo acciones, ni botellas para odas. Sólo conozco las viñas, los vinos y la filosofía de quienes los trabajan. Tanto o más como las necesidades y las perspectivas de nuestros clientes.

Quien quiera, puede comprar ya donde le de la gana y haya, Tobelos 2005, un asequible y representativo fruto del marcado microclima del Toloño. O un Tobelos 2007, blanco fermentado en barrica a partir de viura y con el mismo concepto que el tinto. O un estupendo Tahón 2004 que para mi sorpresa y en mi opinión , promete las mejores delicias de los clásicos riojanos en vías de extinción. Todavía algo durillo. Como no recuerdo bien lo que dice el catálogo, si les apetecen detalles, dense un paseo virtual por la página de La Encina. Yo con esto ya he cumplido.

Leukade 2004 es un vino o mejor dicho dos que vienen en una caja, en pareja como los zapatos. Partiendo del mismo vino, una botella pertenece a la partida del criado en roble francés y la otra a la del criado en recipiente de americano. Un juego de mesa sencillo y divertido.

Rubén Provedo, el enólogo de la bodega, fue quién hizo la presentación de todos los vinos que resultó bastante amena para el público en general. A pesar de que el humano pánico escénico le hiciera alguna jugarreta con el guión, los asistentes disfrutamos con los vinos, sus explicaciones y su interpretación.

Los Leukade 2004 fueron los últimos en probar. En mi opinión, están en su máximo apogeo por lo que la mayor dosis de satisfacción se percibe durante la primera media hora desde el descorche.

Como las etiquetas son exáctamente iguales, salvo una minúscula indicación que distingue al americano del francés, el calor de la sala y el trabajo que supone servir a ochenta personas a la vez, pudo dar lugar a que el grupo de asistentes levantáramos mal la mano. Rubén dijo que era la primera vez que un grupo mostraba más atracción por el de americano que por el de francés.

He de confesar que todas las veces que he probado esos mismos vinos, desde hace tres años acá, nunca los había confundido hasta ese día, cuando el supuesto americano, desde el principio me pareció más elegante y estiloso que el presunto y golosote francés. ¡Glup!

21 feb. 2009

Loire arriba.

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HTML clipboaDesde fin de 2008 y para este año, en Universal de Vinos, nos hemos propuesto un pequeño paseo de aproximación a la vitivinicultura que se produce alrededor del inmenso río Loire.

Un modesto plan, un bosquejo para conocer un poco más ese panorama vitivinícola, sus vinos y sus gentes.
De momento, ni nos hemos movido de casa. Recabando algo de información por la red y compartiendo impresiones con un puñado de amigos, vamos entrando en contacto con vinos, suelos, variedades y métodos. Y poco a poco con las interesantes perspectivas de las personas que cultivan y elaboran en la zona.

Comenzamos con los muscadet de Domaines de Landron y sus pagos que reportó con exactitud, nuestro querido amigo Iñaki, aquí.
Preciosos vinos bien representativos de suelos, cultivos y de la melon de bourgogne. destacar ese Amphibolite atlético y mineral y el delicado, complejo y el redondo D.L. Haute Tradition.

Sirva como anécdota la de un bodeguero, otrora más que hoy, ídolo de autores de vinos de precio y del que puedo dar fe de su loable interés por conocer y beber vinos que no sean los suyos o los de la competencia.

En un restaurante de confianza, pidió que le sorprendieran con algo nuevo.

-¿Un muscadet? Bromeó. - No conozco un gran muscadet, pero abre.

El camarero descorchó un D.L. Cuvée Haute Tradition y a media botella le preguntó por si el vino era de su agrado, a lo que el bodeguero respondió con su habitual compadreo provocador:

-Veo que vas aprendiendo de vinos.

De los 20 euros que le costaron los tragos, supongo que calló adrede, no sea que tuviera que justificar precios y costes por autorías. Dice mi amigo Pedro que algunos parecen llevar llevar el iva en los apellidos, yo no le quito razón.

Detrás de los Huet llevábamos años. Un mito para mí, desde aquel primer Le Mont molleux con que disfruté hace tiempo y del que lo único que no recuerdo fue la añada.

Grandes y originales vinos para el placer de hoy que han demostrado que el tiempo en botella juega a su favor. Sec, demisec, molleux y esta vez me estreno con un petillant sec 2001, de Huet, fabuloso, complejo fresco, amplio y mineral a la vez.. Como para beber "sin conocimiento" que se dice por aquí. Un gran trago largo de chenin blanc burbujeante.

Inmensos vinos a precios razonables.

De Vouvray y de la particular grandeza de la chenin en los de Domaine de Huet , husmeamos a partir de la sauvignon blanc. Confieso que lo que buscábamos fundamentalmente eran vinos didácticos y agradables, sin pretensiones, con demostrada evolución favorable en botella y asequibles para muchos bolsillos. Luego, si la bodega cultivaba y elaboraba tinto pues mejor. Esto último fue lo que inspiró a un amigo recién llegado de la zona a proponer la candidatura de los vinos de Vignobles Gitton Père & Fils. para nuestros fines.
La variada y compleja gama de los vinos, la eficacia en las respuestas y una larga conversación con Pascal Gitton, me han cautivado. Mr. Gitton, transmite con juicio, aplomo y espontaneidad, la sincera comprensión de los vinos que trabaja y los efectos que producen en los paladares de las personas, con una objetividad abrumadora. Escuchándolo hablar de cada vino, uno tiene la sensación de estar escuchando sobre seres vivos con comportamiento autónomo, lejos del paternalismo y la posesión.
Ya ansío esa crème foie, mano a mano con el redondo Herses d´Or de la que habló.

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Esta es la gama actual de V.Gitton P.&F. y los subrayados en color, ya están de camino.

«Sancerre blanc AOC calcaire
Domaine Gitton 2006

«Sancerre blanc AOC calcaire « Tradition » vinifiés & élevés sous bois
Amiral 2005/2007
Vigne du Larrey 2002/2003/2005

«Sancerre blanc AOC silex
Les Echeneaux 2007
Les Belles Dames 2007

«Sancerre blanc AOC silex « Tradition » vinifiés & élevés sous bois
Les Romains 2007
Les Herses 2005/2006
Les Herses d’Or 2001/2003
Galinot 2001/2005/2006
Xelis 2005


«Sancerre AOC Rosé Pinot Noir
Les Romains 2006/2007

«Sancerre AOC Rouge Pinot Noir
Les Romains 2007
Les Pommereaux 2005


«Pouilly sur Loire AOC blanc Chasselas
Chantalouettes 2004/2005/2006

«Pouilly-Fumé AOC Sauvignon
Clos Joanne d’Orion 2007
Les Péchignolles 2005

«Côteaux du Giennois AOC Sauvignon
Taureau blanc 2005/2006
Taureau rosé 2004
Taureau rouge 2005


«Côtes de Duras AOC Blanc Sec
Cht Lafon Sémillon Sec-Dry 2000

«Côtes de Duras AOC Moelleux
Cht Lafon Sémillon+Sauvignon Licoreux Sweet uniquement 50cl 1996
Cht Lafon Sémillon+Sauvignon Moelleux Semi-sweet épuisé 1998
Cht Lafon Sémillon+Sauvignon Moelleux Semi-sweet 2003

«Côtes de Duras AOC Rosé
Cht Lafon Cabernet Sec-Dry 2003

«Côtes de Duras AOC Rouge
Cht Lafon Assemblage rouge 2001/2005
Baraban Merlot 2005
Cht Lafon Cabernet Franc 2000
Cht Lafon Cab, Sauvignon 2001
Cht Lafon Malbec 1998
Baraban Malbec 2005


«Mousseux Méthode Traditionnelle
St Agouant Blanc de Blancs Brut-Dry 1997



15 feb. 2009

Persuasión y entendimiento.


Mirando el vino y su entorno, no hay día que pase sin que perciba cierta desorientación ante el impacto de la multiplicación y transformación de marcas y etiquetas que adornan las botellas que contienen el vino.

Ante esta proliferación visual, tanto como profesional como consumidor curioso, me lanzo de cabeza a buscar el vino debajo de ese atuendo. Por eso creo comprender la ansiedad que produce en el consumidor la abrumadora y aparente sobre oferta de impactos y que expresa la repetida frase: "Cada día hay un vino nuevo".

Sin entrar a analizar las diversas causas que llevan al emisor, de forma radical, a cambiar, transformar y segmentar el código de comunicación que constituyen las marcas y etiquetas, noto cierta saturación en el receptor, consumidor o no.

Esto genera al menos dos grandes corrientes opuestas: Una, hacia el fanatismo ortodoxo provocado por el reto de hurgar debajo de la etiqueta y otra de pasotismo por saturación.

Yendo por los extremos, por un lado, un puñado de enomaniacos que cada primavera viajan a la Borgoña a contar las yemas de La Romanée Conti, frente al aburrimiento y la falta de interés que generan los incesantes cambios de apariencia y la confusión que pide a gritos: “Écheme de esa , tabernero”. De esa etiqueta, claro.

Podríamos considerar la etiqueta como un soporte de comunicación reglamentado, cuyo fundamento principal es tratar de expresar mediante diversos lenguajes, el concepto a menudo interactivo entre la bodega/emisor y el consumidor/receptor. En distintos contextos situacionales y por supuesto, teniendo bien en cuenta la semiología de las sociedades (moda, costumbres, asimilación de signos, etc.)

Pero la etiqueta aislada del contenido y de los otros envoltorios y/o embalajes, no tiene mucho sentido a no ser que se pretenda pegar en una botella de vino un mensaje determinado, una efeméride o representar una obra de arte. No sólo la etiqueta, sino todo el envoltorio, caja, cápsula corcho, etc,

La imagen y la información que adherimos en torno al vino influyen unas veces para bien y otras para mal, en el concepto de lo que se pretende transmitir.

Pero el vino no es sólo papel couchée y envoltorio. El vino por sí sólo es ya una expresión de clima y terruño, de savoir faire, de cultura, de hábito, de alimentación y de todo lo que se quiera y pretenda transmitir e interpretar.

El reto de la etiqueta y de cualquier vestimenta está en tratar de complementar sin estridencias y con buena y veraz información, ese amplio mensaje que constituye el propio contenido: El vino.

Se debe de tener muy claro que es lo que se quiere transmitir, a quién y en qué contexto situacional.

Muchos creen que sólo por meter su vino en una troncocónica, tapado con un largo corcho y en una caja de diseño, ya tienen argumentos suficientes para situarlo en un determinado segmento de precio. Mientras otros, abusando de la consolidada imagen de marca de la casa, transforman el contenido radicalmente, manteniendo intacto el envoltorio. De esta manera no resulta difícil encontrar frustraciones en saldo o botellas abiertas devueltas a la bodega porque no cumplen las expectativas del cliente.