28 feb. 2009

La espuma y los Leukade.

A cuento de leer y escuchar tantas estupideces sobre subjetividad e intereses comerciales. ¡Déjenme que disipe un poquito!

Es libre y natural que la satisfacción que nos producen las cosas, la tratemos de comunicar. Aunque haya quienes dicen que la insatisfacción se transmite a un número de personas diez veces mayor que la satisfacción, yo no lo veo claro.

Resulta más habitual encontrarte con odas a etiquetas y/o bodegas y/o vinos que una clara detracción. ¿Por qué? Ni idea.

Basta con oler una copa mal envinada y mojarse el gaznate con el culín de lo que toca de una botella para catorce, para convertirse en aspirante a prescriptor.

Y ya me mondo cuando las opiniones de los profesionales del sector son puestas bajo sospecha, por supuestos intereses comerciales. Malo sería que existiesen quienes quieran engañan a sus clientes. Aunque de todo habrá, digo yo.

Claro que en esta época de vacas flacas, hay que andar con mucho cuidado. Multas, productos bancarios, facturas de suministros, etc. a veces llegan como un atraco.

Será por que no se quiere a los clientes, porque a mí, como consumidor, sólo me engañan una vez, las demás me obligan.

La de Tobelos:

Va para dos años ya que los chicos de Lomejordelvinoderioja.com desarrollan su proyecto. En este tiempo, aunque sólo sea por regularidad, la acción mas destacable a mi modo de ver es el acercamiento del vino a la gente a través de la organización de esas catas presentación mensuales.

El evento consiste en un videochat matinal abierto con un bodeguero y una presentación vespertina de sus vinos en un hotel de Logroño ante unas ochenta personas ávidas de información, de perspectivas vitivinícolas, de conocer y probar vinos.

Aquí está el interesante programa del último año.

El pasado martes fui a la cata de La Encina Bodegas y Viñedos, bodega con la que Universal de Vinos mantiene una estrecha relación, ya que su distribución en La Rioja en buena parte es responsabilidad nuestra.

Ya pueden dejar de leer y de probar, porque Tobelos tinto, blanco y garnacha, así como Tahón de Tobelos y los Leukade, probablemente sean los mejores vinos del mundo. Es broma, no se asusten que todavía no me han regalo acciones, ni botellas para odas. Sólo conozco las viñas, los vinos y la filosofía de quienes los trabajan. Tanto o más como las necesidades y las perspectivas de nuestros clientes.

Quien quiera, puede comprar ya donde le de la gana y haya, Tobelos 2005, un asequible y representativo fruto del marcado microclima del Toloño. O un Tobelos 2007, blanco fermentado en barrica a partir de viura y con el mismo concepto que el tinto. O un estupendo Tahón 2004 que para mi sorpresa y en mi opinión , promete las mejores delicias de los clásicos riojanos en vías de extinción. Todavía algo durillo. Como no recuerdo bien lo que dice el catálogo, si les apetecen detalles, dense un paseo virtual por la página de La Encina. Yo con esto ya he cumplido.

Leukade 2004 es un vino o mejor dicho dos que vienen en una caja, en pareja como los zapatos. Partiendo del mismo vino, una botella pertenece a la partida del criado en roble francés y la otra a la del criado en recipiente de americano. Un juego de mesa sencillo y divertido.

Rubén Provedo, el enólogo de la bodega, fue quién hizo la presentación de todos los vinos que resultó bastante amena para el público en general. A pesar de que el humano pánico escénico le hiciera alguna jugarreta con el guión, los asistentes disfrutamos con los vinos, sus explicaciones y su interpretación.

Los Leukade 2004 fueron los últimos en probar. En mi opinión, están en su máximo apogeo por lo que la mayor dosis de satisfacción se percibe durante la primera media hora desde el descorche.

Como las etiquetas son exáctamente iguales, salvo una minúscula indicación que distingue al americano del francés, el calor de la sala y el trabajo que supone servir a ochenta personas a la vez, pudo dar lugar a que el grupo de asistentes levantáramos mal la mano. Rubén dijo que era la primera vez que un grupo mostraba más atracción por el de americano que por el de francés.

He de confesar que todas las veces que he probado esos mismos vinos, desde hace tres años acá, nunca los había confundido hasta ese día, cuando el supuesto americano, desde el principio me pareció más elegante y estiloso que el presunto y golosote francés. ¡Glup!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Acerca del Leukade opino exactamente lo contrario; mientras el criado en roble frances me parece un vino bastante equilibrado y redondo, el criado en barrica americana me parece que sabe a madera cruda, Vamos de carpinteria.

www.ino dijo...

Anónimo,
El vino, según sus elaboradores, es el mismo con la diferencia de haberlo criado en distinto tipo de roble, del que por cierto no conozco tiempos ni tostados.
La primera vez que los probé, allá por el 2006, me gustó más el elaborado en roble francés, que me resultó mas sobrio y elegante, lo mismo que en dos o tres ocasiones posteriores. Pero en la cata del Hotel Husa, hace 9 meses, como ya digo, hubo un momento que los llegué a confundir.