20 nov. 2010

Invocando a Berlanga en la Tributaria

Y yo que pensaba que el intríngulis de la Justicia era lo más desastroso de la Administración. Pues no, el desatre nacional, como les auguraba en otro post, campa a sus anchas en la Agencia Tributaria.

Y miren que cada vez que paso por el arco de Hacienda, me encomiendo a San Berlanga, q.e.p.d. Pero el martes pasado, en el salón principal de Víctor Pradera,conbastante expectación,tuve que invocar al santo no menos de un par de veces.

El asunto es que la víspera me habían solicitado de la Agencia de Desarrollo de La Rioja un certificado de estar al corriente de mis obligaciones con la Agencia Tributaria porque Hacienda le había comunicado a la Ader, que esta empresa, Universal de Vinos, S.L., no estaba al corriente de sus obligaciones.

Con los ojos como platos, las escrituras de la empresa, la tarjeta de identificación fiscal y por supuesto el dni, dejé mi trabajo para atravesar el arco magnético de donde antiguamente estuvola alhondiga munincipal, subir a la primera planta a recaudación ejecutiva, sacar número en la maquinita y esperar para que un amable funcionario, me aclarará que según su computadora mi empresa debía de haber realizado un pago domiciliado, hace 10 días, pero que en su cacharro no constaba que hubiera sido satisfecho. Presente el documento acreditativo y mañana se lo solucionamos, me dijo.

Como en la Ader tenían prisa, y a aunque se me pasó por la cabeza pedirle al funcionario una dirección electrónica para enviarle el archivo del documento de pago domiciliado, no quise tentar a la suerte y volví a mi ordenador, entré en la página de mi banco e imprimí el documento con el que volví de nuevo a pasar por el arco, subir a la primera, coger número, etc.
Aquí lo tiene. Y ahora ¿Cuándo piensa que voy a dejar de ser un moroso? A lo que me respondió: Mañana lo valido y ya pueden pedir de nuevo el informe. Eso mismo le transmití a la Ader.
¿Mañana? Al día siguiente, me llaman de la Ader para decirme que nanai, que Hacienda decía que mi empresa debe a las arcas. Otra mañana perdida. Así, con toda la papelería identificativa y documental me volví a colar por el arquito, subí las escaleras, cogí el número, y el mismo funcionario al que le habíaentregado el documento acreditativo de pago, resignado me dijo:Vaya usted abajo y solicite un certificado de estar al corriente de pago con la AT y mañana viene a recogerlo.

Aquí ya se me pasó por la cabeza lo de Cassen, su motocarro y su letra en Plácido, y muy dócil bajé a hacer cola a la ventanilla de solicitudes, donde al llegar mi turno hice interrumpir la conversación de la señorita con sus compañeros, para decirme que tenía una deuda con Hacienda de un recibo domiciliado, que hace 10 días que debería de haber pagado y no había constancia porque el banco no todavía no se lo había transmitido a Hacienda, que fuera a buscar el justificante original de pago y que lo presentará allí mismo, para que me pudieran hacer una solicitud a Madrid y que me llegaría 4 días más tarde certificada a mi domicilio.
La puesta en escena del desenlace berlanguiano que duró unos 15 o 20 minutos, lo dejo para su imaginación.

9 nov. 2010

Si echamos cuentas...

Supongo que no será necesario recurrir a estadísticas oficiales para comprobar como, en los últimos tiempos se ha reducido notablemente la capacidad de almacenamiento en las bodegas de los cosecheros riojanos.

Unos cuantos optaron por engrosar el grupo de criadores, a medida que se iba reduciendo el número de barricas requerido, otros eligieron la participación en cooperativas y el resto, ante la buena rentabilidad de producir uvas con doc Rioja se han convertido en proveedores de fruta, al salto de mata o con clientes más o menos fieles.

Hay que comprenderlo. Lo cierto es que cultivar, elaborar y comercializar a la vez es mucho tajo y requiere infraestructuras adecuadas en el campo, en la bodega y en el mercado.
No se puede explotar una hacienda minifundista
con corros de viña por doquier, en terrenos
inaccesibles y poco productivos, con viñedo de cuya fecha de plantación no recordaba ni el abuelo, trabajando con y como un animal por la estrechez de los renques, para luego elaborar en calados y bodegas incómodas a los que, en muchos casos, tardó en llegar el agua corriente.

Así, parece claro que la decisión de reducir la capacidad de almacenamiento y por lo tanto de resistir un poco menos mal los altibajos de este negocio de borrachos, ha venido impuesta por las circunstancias.
Quienes han podido apostar por la reestructuración y la ampliación del viñedo y la nueva construcción de instalaciones sacrificando las incómodas aunque amortizadas por sus ancestros, con ayudas o sin ellas, luchan por hacerse un hueco en el mercado a la par que tratan de rentabilizar las nuevas. Y los que hartos de pasarlas "mas putas que en vendimias", adecuando y ampliando también la superficie de viñedo y por supuesto, abandonado por igual la incomoda infraestructura heredada, han optado por echar la uva a la tolva de la cooperativa o a la de cualquier cliente que cada vez exije unos parámetros mas específicos y enrevesados para establecer un precio digno.

Si echamos cuentas.....

8 nov. 2010

Una cántara al año.

-Total un blanco, para lo que es...
Bueno, tú ya me entiendes.

Por lo visto no supe contener el ceño.
Pero no se asuten, no es que vaya exponer una defensa del vino blanco. Ni del tinto, ni de ninguno, los vinos no tienen defensa. Son los bebedores los que eligen de entre lo que hay.

Tampoco pretendo lamentar la práctica desaparición de los vinos blancos riojanos con crianza en
favor de los afrutados, de los amaderados y ahora de los pectolíticos, ni siquiera la falta de comprensión de los jerezanos por los consumidores nacionales.

La clave del asunto parece que pulula alrededor de cómo y el por qué se bebe vino.
Siempre se dijo que en bota y en porrón se bebe menos -parece que el chorrito calma la sed y la ansiedad y ayuda a controlar la respiración- pero hoy, al parecer, resulta menos estético que sacudirse unas cañuflas con la mitad de graduación, a vaso abierto sin respirar, o pintarla en una terraza con un copazo de gintonic con colorines. Así que si para combatir la vertiginosa caída de consumo de vino en España (hasta una cántara/persona/año, vergonzoso en el país de mayor superficie vitivinícola de mundo) hay que revindicar el uso de la bota y el porrón, yo me apunto.

Me proponía reclamar un poco más de atención sobre los vinos blancos de cómo y por qué se beben, pero no sé si tiene mucho sentido en un mercado peligrosamente decadente. Así que lo mas rentable va a ser vender etiquetas, banderas, nuevas plantaciones de viñas viejas, catálogos de robles, levaduras en sobre, e intensidades artificiales varias, que por lo visto se asocian a una mayor calidad de producto.

16 oct. 2010

Verdadero Beaujolais

Lo simple y lo cómodo es el prejuicio basado en el tópico que resulta de la imposibilidad de alcanzar todo el conocimiento y la experiencia de las cosas.
Uno se pone a pensar en vino -dejando a un lado la emotiva preferencia por las marcas asociadas a las regiones patrias, que tanta influencia ejercen sobre el consumidor en los paises productores- e inmediatamente surge el esquema que cada uno va confeccionado en función de la experiencia, el conocimiento y otras influencias.

Así, podríamos pensar en Rioja, lo pongo como ejemplo porque lo tengo más a mano, y asociarlo de inmediato a grandes clásicos de fama mundial, a "riojitas" de hostelería, a vinos magníficos proporcionados entre la calidad y el precio o a etiquetas grandilocuentes que adornan las mesas de
los nuevos ricos. ¿Y qué me dicen de Borgoña y de Burdeos.Todos excelentes y prohibitivos?¿Y de los Oporto. Qué, para cocinar?
Lo que parece claro es que cuanto más alejados de la experiencia y del conocimiento profundo de las cosas más tendemos a forjar tópicos comprimidos que ocupan menos espacio en el cerebro. Es natural.

Ahora, háganse cargo de que a mí me gustan los vinos de Jean Paul Brun y por eso los vendo, para intentar que mis clientes disfruten con ellos como yo lo hago.
Son vinos tintos, rosados y blancos, pero son Beaujolais. Dos espumosos por el método ancestral y un Crémant, pero no son Beaujolais. Otros dos dulces de vendimia tardía, pero son Vin de Table. Un Bourgogne y dos Rhône. Unos 20 vinos en 22 hectáreas repartidas entre un puñado de AOC y cultivadas con la mínima, pero son Beaujolais... ¡Vaya lío! Lo mejor es probar.

Para quienes ya conocen los vinos de JPB, aquí les dejo las últimas novedades en Terres Dorés:

2010

Avec 2010 nous revenons vers un rytme de saison plus habituel. La vigne a débourré vers lo 15 avril et la pleine fleur se situait autour du 15 juin. Les vendanges commencent donc le 2o septembre dans les crus et le 27 dans le sud. Les seuls faits marquants on été ces deux pics de chaleur à 38ºC en juin. Nous pensions qu´ils nous feraient gagner quelques jours de maturation, or de suite derrièrre, sont arrivées quelques semaines de fraìcheur. La pluviométrie a été habituelle. el a fallu tout de ême être très vigilant quant au mildiou et à l´oidium, n´utilisant que du cuivre et du souffre.

Notre nouveau chai est en fonction et notre travail en est grandement facilité. Les murs en briques alvéolées offrent une parfaite isolation. Nous avons investi dans une laveuse de bouteilles pleines et une sertisseuse de coiffe afin d´obtenir une meilleure qualité de présentation sur les vins effervescents.

Nous commercialiserons la Roussanne 2009 en novembre. Ce milléssime 2009 est bien confirmation que notre terroir convient bien à cepage, les vins sont vraiment fruités, fins et delicats. Courant septembre, seront disponibles les cuvées "le Buissy" et "Fleurie Grille Midi". Ces vins ont été embouteillés fin août après un élevage en fût. On pourrait les qualifier de "premier crus", ils sont issus des plus vieilles vignes de leur vignoble respectif et porteront au plus haut leur appellation.

La disponibilité du millésime 2009 courra jusq´à l´éte 2011 pour les vins rouge de garde. Nous avons décidé d´allonger notre élevage sur ces vins afin qu´ils soient vraiment prèts à boire à la mise en vente. En effet, notre vinification gourgignonne demandait un élevage plus long. Le millésime 2010 sera donc embouteillé dans l´été 2011 et mis en vente en septembre 2011.

Bientôt donc, le Beaujolais nouveau 2010. Nous sommes très confiants car il s´annonce sous de très bonnes augures. Vous faites confiance à notre style à la fois bourguignon et très artisanal, nousvous en remercions. Nous tenonsà conserver avec vous cette tradition qui fait du beaujolais nouveau le premier vin de l´année à être mis sur le marché. Il ainaugure le nouveau milléssime, c´est la fête, quoi de meilleur qu´un beau gamay bien fruité et gouleyant?

A votre santé!

Jean Paul Brun

9 oct. 2010

De carne y hueso.

Es cierto que la internet ha facilitado la comunicación, acercando al emisor y al receptor, favoreciendo la interactividad y, por supuesto, la divulgación de los mensajes. Y hoy, para bien y para mal, casi todo está en la red en un maremágnum de datos, contenidos e información en general que a cualquiera que posea un mínimo de ansiedad por conocer le resulta apabullante.

Tantísima información y despliegue de contenidos induce al nuevo navegante a ordenar sus preferencias e ir concentrando sus puntos de interés y seleccionando materias e interlocutores.
Vamos, como la en la vida misma hay nombres que dicen que son y no son, escenarios teatrales que pretenden pasar por reales y también personas y escenarios auténticos que no están presentes en la Red o que su presencia causa recelo en este variopinto mundo virtual donde cada uno puede decir de sí mismo lo que le venga en gana.

Aquí les dejo con algunos de los contenidos del futuro espacio basilioizquierdo.com.
Hagan lo que quieran, pero créanselo: Basilio es de carne y hueso y sus vinos de zumo de uva.

Bodegas Basilio Izquierdo

Bodegas Basilio Izquierdo es un proyecto personal nacido en 2007, una pequeña bodega familiar construida sobre la experiencia de un enólogo que ha dedicado su vida a conocer e interpretar el viñedo riojano. Sus vinos son la expresión más actual, singular y moderna de una Rioja que siempre estuvo ahí.

Uvas seleccionadas de las tres subzonas de la Denominación de Origen Calificada y una elaboración cuidada al milímetro por uno de los grandes maestros de la enología riojana: Esos son los pilares que sostienen unos vinos que llevan como firma la inicial de su elaborador: B, de Basilio.

El enólogo: B, de Basilio Izquierdo

Nacido en Socuéllamos (Ciudad Real) y enólogo por la Universidad de Burdeos, Basilio Izquierdo cuenta entre sus primeras experiencias enológicas el haber participado, allá por 1972, en el renacimiento de la variedad Verdejo en la Denominación de Origen Rueda, de la mano de Emile Peynaud y las Bodegas Marqués de Riscal. Aquella experiencia, sumada a múltiples vendimias realizadas en Francia, dio paso a su consagración como uno de los grandes enólogos de Rioja al comenzar a ejercer como Director Técnico y responsable de proyectos de investigación y desarrollo de C.V.N.E, una relación que se extendería durante más de tres décadas -con hitos como la puesta en marcha de Viñedos del Contino en 1974- y que le llevaría a convertirse en uno de los protagonistas de la gran revolución técnica del vino riojano en su etapa de mayor expansión y consolidación mundial. Toda esa experiencia acumulada y su conocimiento exhaustivo del viñedo riojano son la base sobre la que ahora cimienta su apuesta personal, la gran obra de su vida, su propia bodega y unos vinos en los que deposita toda la sabiduría adquirida durante décadas en el complejo arte de elaborar grandes vinos riojanos.

Nuestra filosofía: beber de las fuentes

Todo proyecto nace de una idea, Bodegas Basilio Izquierdo lo hace con un leit motiv que es al mismo tiempo una declaración de principios: Volver a beber de las fuentes. Regresar a una Rioja que está en el principio de todo lo que es hoy esta denominación de origen.

Esa premisa preside la concepción del tinto B de Basilio, un vino original en los dos sentidos que permite expresar esta palabra, por retomar la senda clásica del cupage de variedades clásicas y por hacerlo desde una nueva perspectiva preciosista, mínima en sus dimensiones, exigente hasta el delirio en la calidad y con dos exigencias fundamentales: viñedos viejos de selección natural, identificados con el terruño del que proceden, y uva sana siempre, sin concesiones.

El B de Basilio blanco, por su parte, va un paso más allá: rescata del olvido la Garnacha blanca riojana con la que el propio Basilio empezó a trabajar allá por 1995 y construye sobre ella un blanco complejo y sutil en el que la Viura actúa sólo como actriz de reparto, cediendo el protagonismo a la profundidad de matices de una variedad prácticamente desaparecida en tierras riojanas, aunque muy capaz de aportar nuevos registros al panorama del blanco de la denominación de origen calificada.

Rioja: Nuestro viñedo, nuestra inspiración

En un tiempo en el que el vino riojano parece abdicar de sus señas de identidad tradicionales, cuando la Tempranillo extiende su imperio en vinos monovarietales y la idea del cupage de variedades cultivadas en las distintas subzonas de la denominación parece retraerse, Basilio Izquierdo propone con sus vinos un retorno a la selección personal de viñas muy viejas distribuidas por toda la geografía riojana: Garnacha blanca de San Vicente de la Sonsierra y Briones, para elaborar un blanco único. Para su tinto, Tempranillos de Leza y de Laguardia por su fruta y su frescura; de Haro, por su elegancia. Garnachas tintas de Tudelilla o de Cárdenas, que supondrán un tercio del cupage final, como en todos los grandes vinos riojanos históricos. Graciano también de Haro, apenas un apunte, que añadirá estructura al esqueleto. Y todo ello sin ataduras, escogiendo cada año las mejores cepas de aquellos viñedos viejos que se encuentran en un estado óptimo para aportar un matiz diferencial.

Selección: finca a finca, racimo a racimo.

Bodegas Basilio Izquierdo no dispone de viñedos propios. Basilio busca y analiza aquellas fincas que considera pueden aportar algo distinto a sus vinos y una vez escogidas habla con los viticultores, selecciona dentro de ellos las cepas que utilizará y gestiona su vendimia. Sólo lo mejor, los racimos que hayan alcanzado el grado de madurez ideal, serán recogidos manualmente en pequeñas cajas para ser trasladados a la bodega. En total, poco más de diez mil kilos de uva tinta, no mucho más de cuatro mil kilos de uva blanca, para una producción que nunca llegará a superar en su conjunto las veinte mil botellas.

La bodega

Los vinos de Bodegas Basilio Izquierdo se elaboran en la antigua Cooperativa El Collado de Laguardia, unas instalaciones peculiares, creadas en los años ochenta para que los cosecheros de la zona contaran con zonas de elaboración individualizadas extramuros de la capital del vino de la Rioja Alavesa. Allí ha adquirido Basilio cuatro pequeñas bodegas particulares y las ha unificado para conseguir seiscientos metros cuadrados útiles, divididos en tres plantas.

Sin alardes técnicos, con una prensa de agua de los años cincuenta que resulta más que suficiente para realizar con una gran calidad las poco más de diez prensadas necesarias en cada vendimia.

Nuestros vinos

B, de Basilio tinto 2007

B de Basilio se elabora a partir de viñedos seleccionados en las zonas más reputadas de Rioja. Es fruto del cupage de variedades clásicas: casi dos tercios de Tempranillo, un tercio de garnacha tinta y cerca de un 5% de Graciano.

Las uvas se vendimian a mano en cajas de 15 kilos de entre las mejores cepas de cada finca y sólo los racimos más sanos, sin aceptar una sola uva podrida.

La fermentación dura entre doce y quince días, con catas, remontados manuales y “delestages” suficientes para conseguir una extracción de calidad. La fermentación maloláctica se realiza en barricas francesas, de forma espontánea, tras el descube. El vino es sometido a sucesivas trasiegas al dictado del paladar.

El embotellado tiene lugar sin clarificación previa, cuando el vino, tras dos inviernos en contacto con el roble, muestra la necesaria nobleza en sus taninos y la más lograda integración entre la fruta y la madera.

Nota de cata

Es un vino bien cubierto de color, vivo y entero. De nariz compleja, floral, con riqueza y una madera limpia, presente pero discreta. Gran paso de boca, largo, equilibrado, amplio, suave y con un recuerdo final fiel reflejo de la calidad de la uva y del trabajo del vino.

B de Basilio blanco 2009

B, de Basilio Blanco es un vino único en la Rioja. Se elabora a partir de un porcentaje mayoritario de la variedad Garnacha blanca, cuyo cultivo y vinificación ha pasado a ser prácticamente testimonial en la región. Esa Garnacha se vendimia en su punto óptimo de maduración en el paraje de Gallocanta, en San Vicente de la Sonsierra, y a ella se suma un porcentaje menor de Viura cultivada en Haro.

El vino fermenta en barricas nuevas borgoñonas, tras un prensado de uva entera (tipo champenoise) que busca potenciar al máximo las peculiaridades de elegancia y delicadeza que encierra esta variedad tan especial. Uno de sus secretos es el trabajo de las lías: se realiza un batonnage manual durante seis meses hasta alcanzar la deseada redondez y estabilidad que definen al vino.

Nota de cata

Es un vino austero, personal, limpio, de aromas complejos muy delicados que rápidamente se abre y amplifica en la copa. Con notas muy finas de buena madera, es suave, sedoso, delicado, largo en boca. Complejo y delicado.

10 sept. 2010

Tártaros.

A ver si documento el hecho, que figura en mi memoria, relativo a un pariente que en la primera mitad del siglo pasado hizo fortuna con los tártaros.

La señora de haber vivido, hoy cumpliría los 100 y no recuerdo exáctamente si en sus relatos se refería a su entonces difunto marido o a su padre, aunque observando aquel elevado nivel de instrucción, saber estar y buenos modales, diría que aquello lo había mamado.
O al menos es lo que a aquel preadolescente le sorprendía: La vajilla de porcelana, las cuberterías de plata, los muebles macizos, las mantelerías de hilo, la señora del servicio y el sifón y la botellita de vino que jamás faltaba en las dos comidas diarias que legislaban la casa. Porque ya podían ser vendimias o fiestas del pueblo que ella a las dos y a las diez bendecía la mesa y había que tener una excusa importante para no asistir con puntualidad.

Fuese su marido o su padre, la mujer contaba que aquel hombre montaba la bicicleta en el tren en la estación de Cenicero y bajaba en la de Vigo para visitar a los clientes gallegos con frecuencia, en exibición orgullosa de sus valores vertebrados por la convicción a fe ciega de la obtención del éxito a través del trabajo.

Para que no se líen con globulinas, proteinas, sales, ácidos, cargas eléctricas, etc. Les resumiré que los tártaros son sales que impregnan las paredes de los depósitos que han contenido vino y son útiles en la repostería y en la medicina. Sabiendo ésto es más fácil comprender aquel negocio entonces incipiente.

Y hablando de tártaros: Cuenta la mitología que el Tártaro es un infierno con tres noches, un pozo profundo, tan profundo y oscuro al que dejando caer un yunque desde la superficie de la tierra tardaría nueve días en llegar, el mismo tiempo que le costaría caer del Cielo a la superficie.
¡¡¡Arriba esos mineros!!!

4 sept. 2010

Hacienda somos tontos.


Poner unas cajitas de vino en un domicilio de Düsseldorf cuesta tres días, el lunes las recoge el transportista en Logroño y el jueves ya puedes descorcharlas ahí, en Alemania.
Claro que para exportar cualquier cantidad de vino, necesitas rellenar un documento de acompañamiento por aquello de los impuestos especiales, ya saben, el alcohol, el gasóleo, esa clase de cosas de las que hay que proteger al ciudadano, supongo.

Cada vez que paso por el arco eléctronico de la Delegación consulto la agenda,
no sea que vaya a dar algún plantón a cualquier cita anterior a las dos, que es cuando cierran.
Pero esta vez fui confiado y directo a comprar el 503 al mostrador correspondiente. Así que
cuando la señora o señorita, no quise ni preguntar, me juraba y perjuraba que tenía que subir a la segunda planta a pedir un permiso especial para que me vendiera el impreso, pensé que se trataba de alguna gilipollez de esas con las que tanto reimos en los programas de cámara oculta. Como me dijo que lo debía de pedir en Aduanas ya me imaginé que podría tratarse de cualquier absurdo.
Y miren que uno está acostumbrado a estas aplicaciones de leyes aduaneras, que si un viaje a comprar el impreso, otro para que te den un número para el pedido, otro para la recepción de la mercancía y otro, más tarde, para liquidar el iva. Y eso contando que cada vez encuentres a la persona adecuada para cada trámite. Aunque he de reconocer que últimamente se está informatizando algo el asunto y algún viaje que otro se va ahorrrando.
Pero el puto 503, ni siquiera lo puedes descargar, sino que
necesitas que cualquier funcionario del departamento te rellene una
cuartilla con el nombre y los datos que tú le digas, no te piden ni el dni, para que vuelvas a Impresos y, también sin presentar ninguna documentación, te lo vendan.
¿A que aburro?

Para quién no crea en aquella leyenda de los electrodómesticos- ya saben que como se compraron a la vez, comienza rompiendose la lavadora, le sigue el frigorífico, al poco el lavavajillas y hasta la tostadora al mismo tiempo- o las desgracias nunca vienen sólas, les contaré que en el plazo de quince días voló el espejo de la furgoneta en plena autopista, se estropeó el motor del elevalunas del copiloto, petó sin solución mi ordenador portátil y se partió la llave en el bombín de la puerta que cierra las bicicletas.¡Menos mal que para esos casos esán las aseguradoras!

Obviando las minúsculas letras de los contratos que rigen las polizas, las salidas de cerrajeros a no menos de 40 euros y la cualificación técnica de varios gremios, me queda un poso deee ¿Cómo lo diría? ¿Fraude normalizado?
Tampoco es que me haya caído de un guindo, que estoy en la calle vendiendo y compruebo cada día como el furgonetero le llena de vino el almacén al empresario de los módulos- Los módulos, ya saben:Esa compensación fiscal, al buen tuntún que estima el volúmen de negocio en función de las dimensiones físicas que uno enseñe y que ningún político se atreve a tocar- Pero claro, al menos en ésos casos, los defraudadores se conocen entre si. No como en distintos casos de mis desventuras, que sin conocerme de nada me han preguntado, con toda la naturalidad del mundo por si quería o no factura.

27 ago. 2010

Barbarot

Vamos tomando decisiones, pero el transcurso de la vida situa a las cosas en su propio equilibrio.
Y es que hace mas de veinte años surgió el debate sobre la conveniencia de plantar en el protectorado de la Do Rioja otras variedades distintas a las que se cultivaban y elaboraban con éxito por entonces.

Probablemente, con la mirada puesta en Burdeos y el fomento que iba adquiriendo el desarrollo de nuevas plantaciones en el nuevo mundo, con variedades como la cabernet sauvignon y la merlot que tantos éxitos comenzaban a cosechar en los mercados internacionales; la cuestión llego al CRDO Rioja dónde detractores y defensores de la
introducción de nuevas variedades en el mapa vitícola riojano plasmaron un acuerdo en el que
se fue permitiendo la plantación de varios cientos de héctareas controladas con variedades
experimentales.

Así, cultivando en una pequeña parte del viñedo ciertas variedades que podrían condicionar la
idiosincrasia del Rioja o lo que es lo mismo invadir la sutileza de los vinos elaborados a base de tempranillo y garnacha con otros procedentes de variedades de comportamiento desconocido en estos suelos y en estas bodegas, se fueron introduciendo desde la segunda mitad de los 80 y culminando con un protocolo experimental concedido en el 92, que por lo que tengo entendido ya ha expirado.

Precisamente el espíritu libertario de dejar a cada uno tomar sus propias decisiones y ser consecuente con ellas es lo que me lleva a pensar hoy, que de haberse permitido entonces la introduccción masiva de variedades pretendidamente mejorantes, hubiese resultado una cuasi imposición que habría impactado con mas fuerza si cabe en el actual y particular modelo vitivinícola riojano y en sus vinos. Lo que me lleva a pensar en que quizás aquella
decisión, pueda hoy, cuando domina la tendencia de buscar vinos con personalidad propia, tener buena cantidad de consecuencias positivas.

Pero, con la reciente autorización masiva de plantaciones de chardonnay, verdejo y sauvignon blanc, podrán darse cuenta de que la experiencia en la toma de decisiones, tantas veces no sirve para nada.
En fin, que yo quería hablarles de Barbarot- un vino de finca que comenzó con una plantación de 3 ha. de merlot y 2 de tempranillo hace 20 años, dentro de aquel protocolo experimental del 92- y no extenderme demasiado, pero es que cuando apenas han salido al mercado los vinos de las nuevas variedades blancas autorizadas, ya me estoy encontrando con bastantes nuevos blancos riojanos, con ganas de ser grandes, que mencionan estar elaborados a partir de viura, malvasía y garnacha blanca.

En 1988, José Palacios Remondo compró en Haro- camino de la ermita de San Felices, en Los Riscos de Bilibio- un carasol de suelo arcillo calcáreo que producía cereal a una altura de 490 hasta 550 metros sobre el nivel del mar.
Dos años más tarde, su hijo Antonio Palacios, de formación y afinidad bordelesa, quiso recrear allí su propio Saint Emilion plantando 3 héctareas de merlot y 2 de tempranillo con una densidad de plantación de 2.950 cepas, en espaldera a Cordón Doble Royat en la ladera sur protegida al norte por Los Riscos.

En 1994, Antonio, que gestionaba la bodega familiar Palacios Remondo en Alfaro, en la busqueda del cupaje que abanderara los vinos de la bodega, experimentó y concluyó en que una participación del 16% de ese merlot en conjunto con el obtenido de la fabulosa finca de La Montesa, en Monte Yerga de Alfaro, mejoraba considerablemente el conjunto potenciando el color, el aroma, la suavidad y la carnosidad.

Así nació 2 Viñedos, del que todavía guardo alguna botella del 96 de la misma caja del que abrí doce años mas tarde de su cosecha y que guardo en la memoria como un clásico riojano al merlot.

En 1999 planta otras 2 héctareas de tempranillo en la finca, aunque esta vez un poco más juntas, a 4000 cepas/ha.
Ya imagino el gesto de Antonio cuando al preguntarle a una de sus chiquillas por lo que quería ser de mayor, le respondió algo así como: Lo mismo que tú. Extendiendo el brazo y con el dedo apuntando a Francia, le debió indicar: Comienza por ahí.

Y así fue como Bárbara aprendió en Burdeos a comprender y razonar las prácticas vitivinícolas, se tituló y trabajó en Médoc en la bodegas de Ch. Margaux y de Ch. Pichon Longueville para seguir un periplo de experiencias a través del mundo desde Napa a Nueva Zelanda, pasando por Australia, la Toscana y Argentina, donde la situación hemisférica le ha permitido compatibilizar la vendimia en B. Pulenta Estate en Mendoza con la de Los Riscos de Haro.

De la cosecha 2005, Bárbara Palacios López de Montenegro, con las mejores uvas, elaboró 1000 botellas en una bodega alquilada. El resto de uva de la finca fue vendido a otras bodegas riojanas. Después de las fermentaciones en inox, el vino pasó durante un año en bordelesas de roble americano y embotelló el conjunto tempranillo-merlot al 50%.
En la 2006, mediante el mismo proceso, y esta vez criado en roble francés, embotelló 1300 al 70% de tempranillo.

Con las dos añadas distintas sobre la mesa y percibiendo la redondez del 2005 y la destacada frescura del 2006, no se puede negar una misma procedencia.
Muchos ánimos para Bárbara y mucha suerte con su bodega de Briones en la que ya ha comenzado a elaborar las uvas que cultiva de Los Riscos, con un lema bien maduro:
"Amamos lo que hacemos, de ahí nace Barbarot"


2 ago. 2010

En la playa.

Tanto tiempo en la arena con niños le permite a uno hacer castillos, darse un bañito en el mar, de vez en cuando, jugar a las palas e incluso revisar las hojas sepias del períodico de ayer.

El lunes pasado ya había empezado a elucubrar nada más llegar a la playa mientras miraba los mástiles sin bandera del Hotel Le Palais de Biarritz. Un palacio que mando contruir la emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III, en 1854, poco después del descubrimiento por Víctor Hugo que marcó un hito en el desarrollo de la ciudad que paso de pueblo ballenero a ciudad balnearia con mucho glamour.

Esto de vender vino en La Rioja, de momento, no da para pasar unos días con la familia atendidos en el estratégico y glamouroso Palais y nos tenemos que conformar con un T2 o T3 con vistas, lo más cerca posible de la arena, de las olas y de casa. Lo que no quita para que uno tenga altas miras y pueda curiosear e incluso pedir explicaciones para tratar de comprender los signos y señales que se ven allí arriba.

Como les decía, era lunes y le Palais estaba sin las dos banderas que suelen ondear en cada uno de los mástiles situados en los extremos más altos del palacio. Por mi cabeza pasaron un montón de cálculos especulativos tratando de encontrar una explicación y cuando ya me resignaba a pensar en una falta de observación anterior, transmití la inquietud a mi mujer que corroboró una de mis sospechas: Hoy es lunes y estarán lavando las banderas. Nos reimos bastante pensando que cuando se secaran, las volverían a izar.

Uno, en la playa se entretiene con cualquier cosa y mientras jugaban en las olas, abrí las pagínas sepia del periódico de ayer y me encuentro con esta noticia que Lomejordelvinoderioja.com ofreció en primicia hace casi dos meses, pero que vuelve a sorprenderme por la insistencia con la que algunos informadores ponen en el hecho de que el proyecto de bodega entre los Álvarez y los Rothschild se vaya a desarrollar en la Rioja alavesa, sin mencionar ubicación ni proyecto exacto.

"Con este objetivo sobre la mesa, bajo la supervisión de los técnicos de la bodega española, se eligió la Rioja Alavesa como zona." Recalcan en El País.

Pero no vayan a creer que me inquieto por una cuestión patrioterista casposa, no. Lo que me sorprende, repito, es la insistencia sin fundamento y sin argumento en informar que la conjunción vitivinícola estelar se va a posar sobre la Rioja alavesa. Supongo que debido al hecho de que el grupo ha alquilado una bodega en Leza (Rioja alavesa) para comenzar a elaborar, sin tener en cuenta que los Álvarez-Rothscild, a través de una empresa común que gestionaba las compras de las parcelas que llevan 10 años adquiriendo en San Vicente de La Sonsierra (Rioja riojana). Lo que me da para elucubrar es que o los medios tienen más información de la que emiten o se la han tragado a pie juntillas sin aclarar un matiz que podría ser importante para las Administraciones autónomas implicadas.

De cualquier manera es que siempre me ha parecido una injusticia, que en este modelo vitivinícola riojano de mezclas, la localidad que alberga la bodega sea más relevante e identificativa que las diversas procedencias, en muchos casos, de las uvas o de los vinos con los que se elabora o se mezclan en esa determinada ubicación.

28 may. 2010

Riojalibre.

La mezcla de vino con frutas y azúcar ha formado parte de la cultura española desde la antigüedad, pero no fue hasta los primeros 60 cuando Rioja Santiago consiguió estabilizar relativamente la sangría para el embotellado. Digo relativamente, porque cuenta la leyenda que unas botellas de sangría Yago, almacenadas al sol en un escaparate de un establecimento norteamericano, causaron una explosión, sin perdida de vidas humanas, pero que fue peritada en los tribunales.

En aquella época de explosión del sector turístico español, como todo viajero siempre quiere llevarse una parte de sus vacaciones a casa, el mercado-sobre todo el norteamericano- acogío con avidez aquel líquido en botella triangular y Rioja Santiago, me consta que hizo con ésto las américas. Algo tendrá que ver que con posterioridad la empresa Pepsi- Cola llegó a hacerse con la bodega riojana.

Mientras la sangría causaba furor en America, las bebidas gaseosas de cola lo hacían en España, que se estaba pasando del sifón para acompañar el vino a la gaseosas locales endulzadas, luego con sabores a limón, naranja y por supuesto a cola.
Del Sanités se paso a las fábricas de gaseosas, que como en aquellos tiempos el transporte funcionaba como funcionaba, ni mejor ni peor que hoy, pero mejor cuanto más restingido a la zona de fabricación, existían fabricas ubicadas en la zona de consumo. La Riojanita, La Pitusa, Konga eran algunas fábricas locales que comenzaron a embotellar gaseosa con sabores de naranja y de limón, pero Coca-cola, Pepsicola y la Schweppes ya estaban ahí con su plan.

En estos territorios se bebía muchísimo más vino que gaseosas varias y que por supuesto cerveza, pero ya los niños de entonces, que ya no pertenecíamos a la época del hambre, buscábamos un espacio entre los consumidores.
Tras la efervescencia de las gaseosas y mientras nos hacíamos hombres, parecía obligado encontrar una alternativa refrescante espirituosa, porque aquello de potear con copas de coñá o anís- que era lo que se llevaba entonces- requería al menos unas tragaderas importantes o un saber beber sorbo a sorbo controlado fuera del alcance de adolescentes y jóvenes ansiosos.
Así llegó la época de los combinados y el whisky promovidos a bombo y platillo desde el cine holliwoodiense y por las multinacionales.

Los cuba -libres, los gin-tonic, el gin-kas, de limón claro, naranja con coña´(¿Destornillador se llamaba?), batido de chocolate con coñá, vermouth blanco con wodka, pepermint con licor 43 y granadina era un semáforo, etc.
Las multinacionales norteamericans iban dando con los refrescos y no les importaba que la gente mezclara sus fórmulas mágicas con cualquier cosa. Hasta con vino. Y es que si se tomaba el vino con sifón, a ver por qué no se podía meclar con gaseosas de cola dulcecitas que hacían las delícias refrescantes de quienes en muchos casos veían el vino como una bebida asociada al alcoholismo, mejor dicho al borrachismo, quizás por ser un consumo extendido en la población de una zona productora como ésta.

Y así nació el riojalibre que camuflaba el vino entre la gaseosa oscura y acercaba a quien lo tomaba a un estatus diferente, alejado de consumos trasnochados en la búsqueda de una nueva idea de progreso, en la que el vino, a pesar de que en muchos caso era el sustento, no era una bebida que determinara un estatus social al que aspiraba la sociedad rural que huía de lo tradicional y del reciente desastroso pasado, buscando el desarrollo e intentando parecerse a otras sociedades que en libertad, desarrollaban con más rápidez la calidad de vida.

Tampoco el rioja-libre tuvo demasiado éxito, claro que teniendo vino que estaba al alcance de cualquiera y siendo el combinado más barato de la barra, aquello no quedaba muy in. Tuvieron que ser nuestros vecinos del norte que lo rebautizaron como kalimotxo, quienes sacaran adelante el consumo de la mezcla y que por cierto se ha ido incorporando en los últimos años al botellón entre los más jóvenes y por tanto denostado por ruido, suciedad y barbarismo.
Porque aunque hubo un momento en el que pusieron en los garitos aquellos polvos con cola que vendían como kalimotxo en un grifo como el de la cerveza y los vendían servidos en cachis de plástico a precio de cóctel bien preparado en una terraza vip, la juventud optó por el brick de 1 litro a medio euro y la litrona de refescante.

Así que déjenme retorcerme de risa cuando oigo que beber kalimotxo es un signo de que la juventud se va intoduciendo en el consumo de vino o al menos el primer paso.

3 may. 2010

Gran reserva y otras.

Desde hace unos 20 años llueven las justificaciones para vender el vino de Rioja con contraetiqueta genérica.
Que si la DOCa con su reglamentación es un corsé que oprime la panza de las bodegas, que si todos los vinos no aguantan el paso por barrica, que si la capacidad de 225 litros que establece el reglamento para la madera, supone una limitación a la mano divina del autor y otras sartas de argumentos técnico-comerciales que revindican la libertad de acción para un montón de bodegas que se ven sin respiración por tales constreñimientos. Lo que no he visto en ningún caso ha sido el libre abandono en el registro, lo que me hace pensar que puede que haya una profunda meditación para considerar las ventajas e inconvenientes que supone la permanencia en el censo. Es decir que la axfisia técnica que producen las limitaciones del reglamento se ven compensadas con creces por otra serie de beneficios que a mí se me escapan.

Contrario a la lógica parece que la categoría de gran reserva - la más prestigiosa de Rioja- haya ido despareciendo de los portafolios mientras se le tachaba de obsoleta para la actual demanda. Pues no, lo que se lleva ahora es hacer dinero del vino cuanto antes y para eso la genérica es estupenda, porque prácticamente en el año de la cosecha se podría cobrar el vino, si no fuese porque en los tiempos que corren lo de cobrar sufre algún que otro retrasillo.

"Si yo fuese un joven entusiasta..." Y me pudiera jubilar a los 67 y considerando que llevo desde los 16 de aprendiz, haciendo toda clase de trabajos en la viña y la bodega, llegaría a responsabilizarme de ¿Cuantas añadas de gran reserva? ¿De 15, de 20? ¿O es que todos los años vamos a elaborar gran reserva?
Alguna herencia tendré que tener para ir tirando de ella mientras llegan los primeros frutos, porque lo de conseguir dinero del banco, hoy por hoy está crudito.
Parece evidente que no se puede mantener una empresa "con recursos limitados" elaborando sólo reservas y grandes reservas a no ser que tengas una buena herencia y sepas administrarla. No vaya a ser que de repente te cargues todo el concepto de vino que heredaste embotellando, con la marca mimada por tus ancestros, auténticas tisanas de roble que hacen las delicias de la cuenta de resultados trimestral en el mercadillo de turno- que hay gente pa tó- pero que poco a poco van sembrando la desconfianza e incluso la ira de los consumidores que algún día incluso- y entre los que me incluyo- veneraron Viña Real, por poner un ejemplo.
En estas circunstancias, y si ni las contraetiquetas, ni la marca, ni nada ofrece confianza para descorchar una botella, habrá que echarse a la venta ambulante procurando no repetir en los mismos mercadillos.

16 abr. 2010

Cerrando.

Dicen los psicólogos que el miedo es natural y necesario para la supervivencia, pero que su exceso, el pánico, es una enfermedad que puede condicionar la vida hasta paralizarla. Según las gentes que estudian el asunto, hay varias maneras en que se reacciona al miedo, que son el ataque, la huida y la paralización o algunas conductas intersociales de sumisión.
De lo que sí estoy seguro es de que vivir con miedo no vale la pena, aunque las alternativas de reacción pueden resultar tan aterradoras como el propio miedo.
Y es que cuando uno trabaja apasionadamente en un proyecto en el que aporta todos sus recursos y lo conduce y reconduce a pesar de los vaivenes, no puede dejarse intimidar y por supuesto, llegado ya a un momento de madurez, resulta imposible huir. ¿Hacia dónde? ¿Y atacar, a quién o a qué?.

Tranquilos, no se alarmen, todavía no nos toca a nosotros, pero el próximo lunes cierra para siempre un cliente: La Chatilla de San Agustín. Un restaurante surgido a partir del cierre del emblemático La Merced de Lorenzo Cañas del que heredó buena parte del personal y el meritorio cuidado de la bodega en una ciudad como ésta, donde quién más quién menos mantiene un vínculo directo y profundo con el vino. Bueno, pues de esa bodega y de esa sobresaliente carta de vinos que gestionó Juan de Marcos durante al menos 10 años, hace ya tiempo que no quedaba nada. Se veía venir.

Esta tarde ha pasado por aquí Moisés, otro camarero de las escuela de Lorenzo Cañas, para avisar de que echaban el cierre a falta de dos años para su jubilación y de que nuestra caja de Terras Gauda iba a resultar difícil de recuperar.
Mañana será otro día.

8 abr. 2010

La proporción áurea.

-Dos cañas, una sin y dos crianzas.
No hace falta ni pedir marca, el mercado te sirve lo que pide que no es otra cosa que un vino oscurito que pueda venderse entre 1,30 y 1,50 iva incluido, por 1/8, como mucho, del líquido que contiene la botella amparada por la categoría crianza. Así que quien quiera poner precio a su marca y que tiren sus vinos en el chiringuito del pueblo, que encienda la calculadora.
Claro que el cliente pide un crianza y, ante la pantalla de etiquetas en oferta, se da por vencido sin rechistar. Al fin y al cabo a lo que pasaba por allí era a compartir un rato con los amigos o simplemente a ver el percal para airearse y no iba a ser cuestión de llamar la atención del camarero y de la clientela. ¿Cuánto te debo? Adios. El vino es lo de menos. Bueno a veces un obstáculo a salvar si se pretende hacer vida social por las tabernas. Nada que no soluciene un botellín de cerveza frío, de la marca que sea.

Eso les decía, que aquí salimos de vinos por el mero hecho de alternar, de estar con los amigos y de saludar a los conocidos en comunión.
Y hace un montón de tiempo que no salía a pasar un buen rato, de bar en bar en agradable conversación de fondo.
Óscar es matemático, matemático e hijo de antiguos restauradores. Vamos, profesor de matemáticas, para entendernos y buen aficionado al vino porque le gusta al margen de las etiquetas, que desde sus números tiene el privilegio de adoptar una magnífica perspectiva de las cosas.
Así que ya se podrán imaginar sobre que temas abundamos, además de los concernientes a nuestra chiquillería, que juega y alterna a su manera en nuestra periferia y a veces por medio. Por la calle San Juan por la Laurel, Portales y el Moderno, de vinos y a veces de matemáticas.
Mi amigo ve esto de los números como lo que debe de ser, lógico, sencillo, inmanente a la Naturaleza, al universo, a la vida y a las cosas. Y yo le digo que lo comparto, aunque es una disciplina de la que jamás tuve un buen maestro y que por éso me resultó imposible adquirir el mínimo sistema de conocimiento para ir más alla del aplastante 2+2=4.

El otro día le pedí que me explicara a grandes rasgos lo del número de oro, la proporción áurea, la divina proporción. Me lo explicó y comprendí algo, lo resumió en una fórmula y me recomendó que navegará en su búsqueda por la red donde para mi sorpresa me encontré con la poesía de Rafael Alberti en sus Poemas de Destierro.

LA DIVINA PROPORCIÓN

A ti, maravillosa disciplina,
media, extrema razón de la hermosura,
que claramente acata la clausura
viva en la malla de tu ley divina.

A ti, cárcel feliz de la retina,
áurea sección, celeste cuadratura,
misteriosa fontana de mesura
que el Universo armónico origina.

A ti, mar de los sueños angulares,
flor de las cinco formas regulares,
dodecaedro azul, arco sonoro.

Luces por alas un compás ardiente.
Tu canto es una esfera transparente.
A ti, divina proporción de oro.

A ver empezado por aquí, amigo Óscar, aunque la botella de X-elis 2005, que es lo más semejante a esa proporción que intuyo, apúntatela igualmente en el haber. O mejor prepara un bacalaito como tú sabes que lo pesco en la joyería-pescadería Marino.

30 mar. 2010

Internetizando

Debe de ser cuestión de hábitos, pero cada día es menos frecuente que encuentre el momento adecuado para leer el periódico en formato tradicional. Entre el ojeo electrónico, el trabajo, los hijos y no sé cuantas otras causas, la compra de papel informativo la relego a los días de fiesta. Durante el recogido invierno, y como con la chimenea es más fácil reciclar, no fallo ni un festivo. Así que luego pasa lo que pasa, que me tengo que enterar en un café de que a uno de mi pueblo es la tercera vez que lo pesca la polícia por delitos contra la salud. Y no es que me importe demasiado que al paisano esta vez lo hayan encontrado entre más de 1000 kilos de cocaína. Aunque me asusta la reincidencia, lo que me da rabia es que me hayan pillado desinformado de los cotilleos del pueblo.
Así que he llegado a la conclusión de que leer la prensa a diario no implica estar bien informado, aunque para estarlo sea necesario leerla.

Donde digo la prensa querría decir los medios de comunicación, pero también sería inexacto, porque además de los canales comunes existen los particulares, ni más ni menos fiables que contribuyen a tomar una perspectiva de la noticia en un intercambio informativo, apartado de los intereses y caprichos de las empresas de información y condicionados por los propios de quien ejerce a su vez de emisor y receptor inmediato. Vamos, como en el cotilleo de siempre. Ese medio en el que el emisor llega a formar parte, al menos, de los créditos de la noticia, a veces de extra, de secundario e incluso de protagonista.

Pero es que hay emisores, muy, pero que muy pesaditos, monotemáticos, aburridos, que informan tanto y sólo sobre si mismos que provocan el mismo desinterés y fastidio que los intervalos publicitarios en medio de una película vista en la tele, que cuando vuelves de la pausa, casi se te ha olvidado el argumento.

A la voz: ¡Internetícese! Que fuera amplificada en aquella pasarela otoñal de Logroño, se han ido incorporando a la red perfiles del sector vitivinícola de todo pelaje. Las redes sociales se van llenando de bodegueros, vendedores de vino -cada vez más gente, algo inexplicabe y contradictorio frente a los datos de consumo- industrias auxiliares, hosteleros, restauradores, nuevos y viejos aficionados, etc. La tribu del vino desembarca en la jungla de las redes: Ansiosas carreras de amigos, perfiles huecos, buzones de correo, coleccionistas de estampas...
Otro bullicioso mercadillo. Cualquier día de estos aprendemos a rentabilizar este medio.

12 mar. 2010

Segundas

Tras los vaivenes del mercado y a pesar de las puntuaciones estratósfericas que parecían obligadas a corresponderse con los precios, son ya legión las bodegas que optan por una marca más asequible. Una segunda opción, dicen.

Aunque me da la sensación de que esas nuevas marcas no terminan de lucir en el portafolio oficial de la bodega, ya hay prensa que alaba las cualidades de esos vinos buscando ilustrar al consumidor y sobre todo al equipo de marketing que parece estar esperando los resultados del comercial que sentencia la reacción del consumidor.
Claro que la respuesta del mercado merece un periodo de observación más largo para poder tomar una decisión en cuanto a la continuidad de la marca y el afianzamiento de la misma en el catálogo. Ya veremos si esa forma de hacer cuaja o simplemente se trata de ofrecer un precio a un mercado para obtener unos resultados inmediatos.

El esquema estratégico de algunas bodegas es producir un vino de pasarela a razón de euro /punto, aproximadamente, y otros a precios más populares sincronizados con el mediático puntero, pero que sin embargo no parecen ajustarse al poder adquisitivo del consumidor actual retraido por la situación económica. Es por esto por lo que se hace necesaria crear una nueva marca que a ser posible no supere el precio del billete azul con impuestos.

Tal y como escribe un articulista de la prensa generalista con bastante influencia, pienso, en los departamentos marquetinianos de las bodegas: " No siempre es fácil aquilatar los costes sin afectar a la calidad final. Hay que utilizar barricas de segundo o tercer uso, rebajar el nivel de seleccion de la uva, estandarizar las elaboraciones..."
¿Serán éstas recomendaciones las que vertebran estas nuevas marcas o simplemente son unas frases de catálogo para tratar de explicar al consumidor las magníficas cualidades de un vino por el que no le van a quitar menos de 10 euros?
Quiero suponer que se trata de una ironía del autor del artículo cuando termina diciendo, casi como titulando: "El arte de hacer buen vino a buen precio". Porque vale que se ahorre alargando la vida de las barricas, que tantas veces enmascaran auténticas bazofias, también se podría reducir costes comprando vino estandarizado para embotellar, pero me inquieta como se interpretaría lo de "rebajar el nivel de selección de la uva" y ahorrar tanto como para reducir en más de un 50% el precio de la botella . ¿Adecuando rendimientos, quizás?

24 feb. 2010

Terroir en el Salon.

La segunda jornada iba a resultar agotadora. El amigo Pascual había accedido a recomendarnos un par de buenos viticultores de Anjou que estuvieran presentes con sus vinos en el Salón. Y ese día, que para nosotros iba a ser el último de la fería, no podíamos desperdiciar el precioso plantel.

Vincent Ogereau nos abrió las puertas agradecido y con sus grandes manos nos sirvió en las copas toda su gama de Anjou, Savennières y Coteaux du Layon. Aquel botritizado del 1996, Clos des Bonnes Blanches, no lo pude escupir.
Luego una vertical de muscadet de Pierre Luneau Papin, desde 1982, me pilló a traición. Sorprende como evolucionan los vinos de la melon de bourgogne.
Los Vouvray de François Pinon marcando terroir y ph y la sutil elegancia de los de F. Chidaine, también con sus Montlouis, los probamos a la carrera porque la visita a sus respectivas casas la teníamos programada para los días posteriores, lo mismo que D. Huet y D. Landron.

Los rústicos tintos amables que cultiva y elabora Emyle Heredia en Coteaux de Vendômois y el Roches Neuves de Thierry Germain en Saumur ¿O estos fueron el día anterior y este día hubo más? Es lo que tiene no tomar nota sobre el terreno, pero claro no se puede estar a todo a la vez.

Así que tomando aire y agua, llegamos a Domaine de la Bergerie, otra recomendación de Pascal.
Anne Guégniard comprendió la situación y accedió, con mucho tino, a servirnos unos 10 vinos entre secos y molleux. Sólo lo más representativo de su bodega, le había pedido. Elegantes y profundos Anjou y Savennières blancos secos, un apetecible y fresco Rosé de Loire y el nada empalagoso Cabernet d´Anjou. Un joven muy prometedor Anjou tinto, unos moelleux Coteaux du Layon y Quarts de Chaume que se situaron entre lo más alto en mi escala de valores, dentro de la categoría de vinos dulces.

Ya de retirada volvimos a pasar por el mostrador de Thomas Labaille donde, esta vez sí, pudimos comprobar que sus vinos de Chavignol resultan tan auténticos como él.

La fase más intensa de la maratón de vinos había terminado. Con las libretas repletas de notas, los bolsos de papeles desordenados, la cabeza de ideas, frases y expresiones trilingües y la boca en carne viva, nos retiramos al chalecito con barbacoa donde nos esperaban nuestros vinos y los quesos para ir ordenandolo todo un poco.

Aquella misma noche anoté:
"Sí, está bien este vino, pero no es un sancerre y lo que quiero es un sancerre" Hablaba con espontaneidad monsieur Gitton de uno de sus vinos, sin ánimo de representar el papel de vigneron ideal con un discurso aprendido. Y ojo, que cuando alguien está convencido de lo que dice y lo demuestra con lo que hace, se nota. Además tampoco tenía motivo. Incluso ni se percató de que sus palabras se me habían descargado en el escritorio.
Ésto me llegó a mi alma riojana. Todavía estoy haciendo memoria, imaginando que otro viticultor bodeguero conocido podría haber dicho y hecho algo semejante.

Luego leo aquí ésto, que según mi interpretación literal resultaría más o menos así:

El concepto AOC se materializa en el concepto de terroir
El concepto de AOC está basado en la asociación de un territorio, de una o numerosas variedades y de un savoir-faire.
Esta peculiar asociación confiere a los vinos unas características inimitables porque no son transferibles a otros lugares.
De esto se deduce que el vitivinicultor debe de estar al servicio de su terroir y tanto la elección de las variedades como las prácticas enológicas deben fortalecer la expresión a través del vino.

Y es que no en vano el lema del salón para este año fue:
Toute la richesse d'un terroir mise en lumière
Definitivamente, Loira y Rioja son modelos distintos.

17 feb. 2010

¡Qué grande es el Loira!

Entre los placeres que más disfruto de los viajes está el de volver al origen, a casa. Aquí, las cosas son como son, más o menos inmóviles, pero al tomar perspectiva resultan más interesantes. Pequeños detalles de nuestro entorno que por costumbre pasan desapercibidos a la vuelta parece uno estar arrastrado a buscarles un sentido.

Un pequeño paseo por el Loira, entre Vouvray y Nantes, observando las viñas y probando algunos vinos del entorno y ya echaba de menos las montañas. Un mar de tierras, el horizonte abajo.

Cuando uno llega a una zona vitívinicola de madrugada y mira a través de los cristales del tren, quiere encontrar sobre todo viñas, en casi monocultivo, como aquí y ahora en La Rioja me imaginaba. Pero juro que entre los 200 kilómetros que separan Blois de Angers, lo más parecido a una viña que ví por la ventanilla fue un corro de manzanos enanos que destacaban entre la inmensa llanura por la que se deslizaba el manso y cada vez mas caudaloso río.

Ya en la estación lo primero que pregunté fue por las montañas y las viñas, pero había una cita en el Parc des Expositions de Angers donde cada año, a primeros de febrero se reunen la mayor parte de viticultores y elaboradores de las 69 AOC que conforman esa identidad alrededor del milkilométrico Loira y que en 70.000 has. de viñedo produce unas 400 millones de botellas de vino.
En los mástiles de la puerta principal no faltaban las banderas de Reino Unido y Bélgica, paises receptores de la mitad de las exportaciones de vinos de Loira, pero el 80 % de la producción se bebe en Francia.
Allí estaban 600 expositores con sus vinos representando a las 7000 explotaciones vitícolas del Loira y aún con unas cuantas pautas anotadas en la agenda, resultaba irrestible dejarse arrastrar. Y es que las ferias de vino, tantas veces imprescindibles, suelen resultar agotadoras salvo que uno posea una ferrea disciplina sobrehumana, el calor de las personas y de los vinos derriten cualquier agenda por diligente que sea.

Un vistazo general al pabellón y el aroma del sílex roto por los golpecitos de un cantero nos atrajo. Curiosa forma de perfumar el ambiente, comentamos mientras levantabamos la vista y leíamos Domaine de La Pépière. Allí, a pocos metros estaba Marc Ollivier con su barba salvaje y su mirada tranquila, inteligente y noble, compartiendo con nosotros sus brillantes y esbeltos muscadet cargados de nervio.

Magnífica entrada que no traía en el guión. Y es que esto de las ferias...
Ya había hecho la promesa de no volver a pisar ninguna. No se disfruta del vino y casi tampoco de las conversaciones, muchas veces comprometidas por la situación. Con mucho ejercicio uno puede llegar a hacerse una idea de los vinos y de las cosas, pero la saturación y la ansiedad constante impide profundizar hasta el nivel que uno verdaderamente quisiera.

Ya estábamos en el Salón con el postgusto de los muscadet, y de frente: Pascal Gitton. Éste sí venía en la agenda, tanto que el viernes teníamos previsto recorrer los 350 kilómetros que separan Angers de Sancerre para conocer su viñedo y su bodega. Olisquear las cepas de sauvignon jaune de La Vigne du Larrey, origen del amable vino que tanto me gusta, pasear por Belles Dammes y de una vez por todas intentar conocer, al menos, el nombre de todos sus vinos. los Sancerre, los Poully Fumé, los Poully sur Loire, los Côteaux du Giennois y los Côtes de Duras.
Pero ni el viernes viajamos a Sancerre y ni siquiera conocimos el nombre de todos sus vinos. A cambio tuvimos el placer de pasar excelentes momentos con Pascal, su esposa y su equipo descorchando viejos sauvignones elaborados desde los años ochenta que guardaban toda su personalidad .
Convencidos de que nos haría falta todo un viaje especifico de acercamiento a la magistral viticultura y enología que profesa Gitton, anotamos la cita en la libreta de los deseos.

Luego, sec, demi-sec, moelleux, fines bulles, cremant y méthode traditonelle elaborados con chenin blanc de Vouvray, de Montlouis, de Anjou, de Coteaux du Layon, de Sauvennières. Muscadets, sauvignon blanc y jaune de Sancerre, de Poully Fumée. Rosé de loire, Cabernet d´ Anjou. Tintos a base de gamay, de cabernet franc, de malbec. Etc. Y todo concentrado en unas horas. ¡Qué despilfarro! Pero allí estábamos, probando y probando como niños en el palacio de los juguetes.

El primer día había resultado agotador y nos merecíamos una buena recompensa. Así que echamos el cierre para pasar por el hiper a comprar unos quesos y disfrutarlos en nuestra casa rural con barbaoa dónde nos esperaban un Martínez Lacuesta Reserva Especial de los años 60 ó 70, otra botella con restos de etiqueta en la que se podía distinguir pequeños trozos de una blanca de Marqués de Murrieta y un magnum de petillant de François Pinon.
Y es que queda tanto vino por descorchar...

14 ene. 2010

Sorpresas

Rechazó la botella porque había bebido esa marca en otras ocasiones y no tenía muy claro lo que le depararía el nuevo descorche.
- ¡Pero, hombre!-le pregunté- ¿No creerás que el vino es como la cocacola, que siempre bebes la misma fórmula?
Hay cosechas... Y me interrumpió:
-He probado en varias ocasiones esta marca y en todas me ha sorprendido.
La primera, porque el concepto que tenía de los vinos de la zona de procedencia, distaba bastante de aquella nueva perspectiva que me ofreció. La segunda, porque no se parecía en nada a la anterior cosecha. Y la tercera, o tengo memoria de pez, a ninguna de las dos anteriores.
¡Y ojo! Que hoy en día, darle varias oportunidades a un vino, con todos los que hay, resulta poco habitual.
-Claro que habiendo tantos vinos para descorchar, siempre podrá seguir probando hasta encontrar lo que busca.-ironicé-
- No busco nada en concreto,-concluyó- sólo pretendo hacerme una ligera idea de lo que me puedo encontrar a la hora de abrir una botella.


Es posible que exista una oferta inabarcable de marcas de vino en el mercado y que el consumidor pretenda identificarlas todas, sin calcular los múltiples y diversos factores que influyen a la hora de disfrutar unas copas de vino.
Además de las variables que determinan las cosechas, otro factor que influye en gran medida es el momento en el que se consume, porque teniendo en cuenta que el vino es un ser vivo, la evolución en la botella sigue su curso, de tal manera que abrir una botella en un momento u otro puede llegar a presentarnos el mismo vino de formas diferentes.
Luego, salvo en los vinos de finca, de una a otra cosecha puede variar la composición de las uvas y/o vinos haciendo mas prominentes las diferencias entre unas botellas y otras. Está claro que hacer un vino siempre igual resulta imposible sin tener que recurrir a ciertos tratamientos tecnológicos, para producir líquidos más o menos parecidos año tras año, o recurrir a macro-homogeneizaciones.

Entonces, si habiendo tantos factores que influyen en el producto final- porque lo que pretendemos es satisfacer al cliente y que sepa más o menos lo que le puede deparar un vino antes de descorchar la botella- ¿A cuento de qué viene la marca en el vino?¿Cada cosecha debería llevar un marca distinta? ¿Habría que indicar el momento de consumo para cada marca? ¿Cuáles son los condicionantes de la marca?

Mientras se abran marcas para probar, algo de vino se beberá.

2 ene. 2010

"A lo que´s la viña"

Ha llegado el invierno, la tierra sigue en celo, y el sol, poquito a poco, se acerca derritiendo la noche y encendiendo la mecha esperanzadora de un nuevo ciclo.
Todo, más o menos sigue igual y es por eso por lo que apetece pintar las cosas de otra manera. Distintas, ni mejor, ni peor, diferentes.

Por fín hemos terminado con los odiosos balances improductivos de nuestra estela tibia que alimentan la ansiedad más que ofrecernos una prespectiva de nuestro ciclo y de nuestras cosas.
Llegaron las cosechas y sus celebraciones y, a última hora, se hizo lo que se pudo para ajustar el balance del año y como mucho de los últimos cuatro, que es lo que obliga a guardar el fisco.
Pero puede que llevemos razón y no importe la trayectoria, que la verdad esté en este camino , que no hay reto que no se pueda superar y que el objetivo final es cerrar un cicliquito tras otro, a toda mecha, como sea, sin fín ni principio.
En fin, de todo habrá.

Este verano, no sé como llego a la mesa, presidida por un patanegra con su pezuña y unas cuantas botellas de vino, el temita este tan recurrente de los adelantos y el vino.
Contaba la reponsable del viñedo de una bodega, que después de que sus provedores hubieran leído una noticia en la prensa local sobre los métodos innovadores que utilizan para el cultivo del viñedo propio, ansiosos le preguntaban por las repercusiones que podrían tener tales adelantos. Que qué era eso del cultivo por satélite o el manejo de la viña por ordenador. Tranquilos, que no pasa nada, que todo sigue igual, y así los tranquilizaba.
Como mucho, contaba que les aclaraba: Me facilitaría las cosas que compartiéramos información a través del correo electrónico. Pero ustedes, les decía, como siempre, a lo que´s la viña.

Luego, en pleno otoño, después de vendimiar, vinieron unos "soumanes" iluninaos a presagiar que el futuro del vino estaba en los teclados.
Y así están las cosas, con mucha confusión y las uvas secas cayendo en la poda, plantando chardonés,verdejos y soviñones.
Píntenlo como les guste.