20 jun. 2009

Tempranillo blanco y maturana.

Dice mi paisano, amigo y pariente, Juan Carlos Sancha, que se necesitan entre 10 y doce años de investigación para rescatar una variedad y darla a conocer a los mercados. Que una variedad se recupera, cuando el consumidor la conoce y que hay muchas variedades de uva que son imposible de recuperar.
También cree que es necesario conceder una oportunidad a las variedades autóctonas minoritarias porque permite innovar desde las raices. Y asegura:

"Si continuamos con la tendencia actual de plantar unas pocas variedades internacionales, podremos tener buenos vinos pero uniformes: Vino= coca cola."

Me alegra que Juan Carlos haya vuelto a nuestro pueblo con todo su bagaje y experiencia, rompiendo la tendencia casi secular de abandono del medio por parte de abundante e inquieta población nativa que ha sufrido el laborioso Baños de Río Tobía.
Claro está que para recorrer un espacio, hay que conjugar adecuadamente los factores de tiempo y velocidad. Esto que parece una obviedad, desgraciadamente no resulta habitual en abundantes proyectos vitivinícolas que me pasan por la cabeza.
Y a ese respecto, Juan Carlos lo tiene muy claro:

Al viñedo microminifuntista que su padre, a tiempo parcial cultivaba con respeto a la herencia de sus antepasados, incorporó hace ocho años una nueva plantación de maturanas y tempranillo blanco que cuida en cultivo ecológico, adherido al Life Sinergia . Además es coautor del Proyecto de recuperación de variedades minoritarias en la D.O. Ca. Rioja junto con Fernando Martínez de Toda.
Ad Libitum.Tempranillo blanco y Ad Libitum. Maturana tinta, ambos cosecha 2008 se comercializan ya desde mayo.
La bodega, côté à côté de la casa rodeada del viñedo, se terminó de construir el año pasado y tiene una capacidad de 30.000 litros, proporcional a las 5 ha. de viñedo que posee y cultiva.
Una bodega de juguete, dice. Y es que en realidad lo verdaderamente importante de esa equación de espacio, velocidad y tiempo reside en el placer de conjugarla. Cómo decía el viejo Macabeo: "Estos que se fueron del campo, dicen que disfrutan mucho durante el mes de vacaciones. ¿Y los otros once, qué?"

El proceso de elaboración está fundamentado en técnicas de gravedad mediante la propia arquitectura de la bodega y apoyada por herramientas hidráulicas.
La uva despalillada realiza todas las fermentaciones en botas de 500 litros, de roble francés que son usadas para la crianza.

Ad Libitum
es el primer tempranillo blanco que pruebo y la sensación que me produce se me antoja esperanzadora.
Primero, porque parece bien adaptado al terroir de la zona que tradicionalmente produce vinos de alta acidez y ph bajo. Condicionados en parte por los casi 600 metros de latitud y con muchos años de dificultad para la completa maduración de la uva. Resultan vinos de excelente acidez pero con dificultad para alcanzar un grado alcohólico proporcional. Y segundo, porque me da la sensación de que ese volúmen natural y equilibrado que se percibe en la boca, podría resultar una característica particular de la variedad. A pesar de los 8 gr/l. de acidez en tartárico y los 3, 2 de ph.
Monovarietales de maturana tinta ya he probado algunos y lo cierto es que todos me resultan amables en la boca. Lo que no llego es a poder identificar claramente en ninguno las características olfativas, supongo particulares, que aporta la variedad. Quizás la maturana admita muy poco o nada el tostado.
En cualquier caso Ad Libitum maturana, resulta un vino muy agradable de beber, también con la impronta local.
Y no sé que más se le puede pedir a un vino. Aunque claro que estamos acostumbrados a beber experimentos diseñados para el placer de los mercados que a su vez marcan tendencias, aunque poco hábito de consumo. Por lo que encontrar un vino que hable por sí mismo cada vez resulta más difícil.

A esta primera parejita de Juan Carlos, joven y sincera, le auguro y deseo grandes aportaciones al futuro del vino, porque la sola influenia de su nacimiento ya es un hecho constatado y transcendental en la viticultura.

Las fotos pequeñas proceden de la presentación de la bodega Juan Carlos Sancha S.L. Baya mutante de tempranillo y uno de sus de depósitos de maturana. La grande es de las muestras que he probado.

9 comentarios:

Gabriel Haro dijo...

¡Hola Juan Carlos!

Me alegra leer este articulo, por la intencion de recuperar na variedad y aumentar el crisol del mundo del vino, que es muy deficil esto, donde parece que no es tan grande el universo. Por lo que he leido la casta es la tercera en importancia en esto del vino despues de suelo y clima.

Por otro lado me agrada compartir este espacio contigo, tu pequeña casa en internet, yo que se poco de esto lo vel mas deficil tener mi propia casa.

Saludos cordiales desde La Manchuela.

IGLegorburu dijo...

Interesante probarlos, como ya te dije y demostré...me terminé las copas. Algo es algo :-)

Me pregunto, si la maturana igual no aguanta mucho el roble...¿qué tal elaborarla en fudres viejos menos porosos? Traslada la duda a Juan Carlos...o si lo veo se lo preguntaré.

Gabriel, monta tú también tu "´cibercasita vínica". Que en este país estaba de moda ser constructor :-))). Tú móntala que nosotros te leeremos y participaremos.

Un abrazo

www.ino dijo...

Sí, Gabriel. Lo de recuperar castas que han sido cultivadas y adaptadas al medio es un bonito trabajo, aunque largo y esforzado. Lo mismo que todas las cosas que valen la pena.
Es una lástima que haya variedades de uva, con nombre y apellidos, desaparecidas para siempre.
En cuanto a lo de la importancia de la casta en un vino, no sé si será la tercera, la primera o la última. Lo que sí tengo claro es que no todas se adaptan a todos los climas y a todos los suelos.
Deduzco de esto la gran importancia que tiene la adaptacion del vegetal al entorno, la fundamental experiencia que se necesita para el cultivo y la elaboración para que un vino resulte sincero (grande o pequeño), que exprese los eventos y circunstancias del proceso y resulte una bebida placentera.

De lo de la casa, la sugerencia de Iñaki, no me parece mal.
Lo valioso es tener algo que decir.
Ya sabes que ésta es también tu casa.


Iñaki,
Y puestos a especular: ¿Qué tal si nos olvidamos de la madera y todas sus vanidades para elaborar unas uvas de cepas "recién nacidas"?
Entonces ¿Se lo dices tú? ;-))))

Cordialement.

IGLegorburu dijo...

Ya, bueno, lo decía porque en algún recipiente hay que elaborarlas, más allá del tema maderístico en sí mismo y cesión de compuestos. Y si opta por recipiente de madera igual le podía venir bien algo que estuviera más machacado. No sé...

Si lo veo, se lo diré...o igual no :-)))

www.ino dijo...

Casualidad que ayer estuvo por aquí un importador suizo de vinos digamos "ecobío" que quería probar tempranillo blanco. Como quedaban culines, probó los dos.
Cuando le pregunté: Qué le parecía el maturana, me respondió: "Muy típico". Debió percibir mi gesto de desconcierto porque aclaró "Es que esto, en Suiza es un vino de Rioja típico".
Cuando le fuí a decir "pero..." me interumpió con un "es lo que hay".
También compartía nuestra opinión. Lo que no tuve la oportunidad de preguntarle es si eso es lo que se vende.
Me quede con esa pregunta y con otra ¿Qué hace un chico como tú en un sitio como este, en plena meca de Vinexpo?
Saludos

Olaf dijo...

Me ha dejado lleno de dudas esto. ¿A que se refiere con un vino típico de Rioja? (supongo que hablando de blancos) Por lo que deduzco que algo de madera le debe de sobrar al vino.
Creo que probé el tempranillo blanco de Ijalba y mas o menos me quedé con esa sensación de... bueno, no se si estos aromas son de la uva o de la madera. Yo estoy con Ino, quizas mejor ver la uva a solas y luego ya veremos si se puede criar. Aunque esos fuders o barricas mas viejas tipo las del Loira, parece que no aportan nada malo al vino y podrían ser un buen punto de partida.
Saludos

Olaf

www.ino dijo...

Olaf,
El suizo, con lo de la "tipicidad", hablaba de tinto. Sin embargo tu deducción es correcta.
El blanco esel primer tempranillo que pruebo y creo que es el primero que se comercializa. Este, teniendo en cuenta la relativa juventud de las cepas, ya se apreciaban ciertas particularidades de la variedad: Buena acidez que también aporta la zona, de unos 600 m de h.(Aquel valle que te enseñe desde la atalaya de Laguardia ¿Recuerdas?)
Y una boca con cierto volumen que compensa bien la acidez quizás conseguida por las fermentaciones en la bota.
Del tinto, maturana, que es el más polémico, ya decimos por ahí que todavía, en la escasa media docena de tintos con esta variedad en el mercado, no hemos conseguido apreciar una personalidad tan definida. Probablemente porque produzca unos vinos que la madera los abraza con mucha fuerza.

Olaf dijo...

OK, había confundido cosas, pero mas o menos había acertado. Mas que nada porque ya he escuchado varias veces por aqui eso de que, no solo a los Riojas, si no a los vinos españoles en general, les suele sobrar algo de madera. Normalmente ese comentario precede a la pregunta, ¿os gusta mucho la madera no?
Yo maturanas si que no he probado nunca. Todos los que hay en el mercado son con crianza en barrica? Nadie ha sacado uno jovencillo o con una madera mas neutra para ver que es?
Saludos
Olaf

www.ino dijo...

Eso de ir descubriendo la variedad sin maquillaje es el reto que proponiamos.
Puede que la reciente recuperación de la variedad haya llegado en un momento, que espero transitorio, en el que el mercado, supuestamente, demande ese tipo de vinos noqueados por el tostado.
Los primeros pasos de cualquier experimento, bien sabes que se condicionan mucho por determinadas circunstancias que conviene tener en cuenta para rectificar o mejorar.
Casi todas las maturanas con las que se trabaja en estos momentos, no superan la docena de años en produción. Son viñas jóvenes que dan lo que dan. Pero sería bonito ir conociendo un poco mejor las particularidades organolépticas de los vinos elaborados con la variedad, sin tener que andar rebuscando por detrás de obstáculos.