Límpio el mosto después del prensado comienza a fermentar, con levaduras de la casa hasta
alcanzar los 6º de alcohol y se para con frío.
Después de una semana de decantación, se embotella y comienza de nuevo la fermentación natural que queda inhibida por la subida de presión cuando alcanza los 7,5º.
Este proceso dura uno o dos meses. Luego se vacían y se lavan las botellas y el vino se vuelve a embotellar y cerrar con el tapón definitivo. Es el método ancestral.
El resultado es un vino de 7,5º, espumoso y ligeramente dulce. (40 gr/l.).
La parte subjetiva:
Si no hubiera descubado a horquillo millones de kilos de uva ya fermentada, diría que los aromas de FRV100 me recuerdan al elegante e intenso aroma de los muebles de ébano, pero el recuerdo festivo y de alegría que nos inhundaba cuando pisábamos mosto, después de dos horas con el oxígeno racionado, lo tengo tatuado en los sentidos.
Eso es el "Efervegsant", un vino de fiesta sencillo y elegante que evoca para unos las uvas recién fermentadas y para otros la elegancia y exquisitez de la sala de piano de cola.
Alegres tragos con elegancia para este verano.