9 may. 2009

El vino es un regalo.

Cuando ya parecía que sintonizaba con el cliente, me preguntó: ¿Y este vino de dónde es?
Antes, respondía algo así como que en el registro embotellador indicaba tal o cual localidad, pero que procedía de viñedos situados en acá o aculla. Hoy ya sólo respondo lo que indica la etiqueta.
Ya habíamos resuelto la ecuación. La señora buscaba un vino de regalo para compensar unos favores. Aunque su presupuesto ni se lo pregunté ni me lo dijo, llegamos al acuerdo de que la caja debería contener seis botellas correctamente presentadas de tal manera que el obsequiado reconociera fácilmente el precio y por supuesto la calidad y distinción del regalo.
-100 euros por caja por cuatro...Calculó en voz alta. -Perfecto. Eso es lo que quiero.Continuó.
-Y ahora, para estos otros dos, que no nos cobraron por....Una de éste y otra de lo que me recomiendes.
Claro que cuando le dije titubeante que rezaba Laguardia, me hizo cambiar todo el lote. Si me lo hubiera dicho desde el principio... Pensé.
Y juro que no rechisté, pero me insistió tanto, que no tuve mas remedio que manifestar mi desinterés por los argumentos que sostenían su decisión.

Ilustración con infografía de previsones meteorológicas para hoy en Álava, según www.tutiempo.net

2 comentarios:

Olaf dijo...

Mira por donde, la mujer al final le daba la máxima importancia al "terroir"... y tu pensando que solo le imporaban las etiquetas, jejeje.

Que paciencia hay que tener para vender vino... no se si aguantaría mucho tiempo.
Saludos

Olaf

www.ino dijo...

Sí, la gente de por aquí es muy "de terroir". Nada excepcional.
Con el peligro añadido de que quien más o quien menos tiene alguna relación íntima con el vino y las viñas. Por lo que manifestar cualquier agrado o desagrado por determinado vino, podría considerarse halago o afrenta personal.
Como decía el gitano: "Quién le farta a mi cuñao, me farta a mí"

Saludos