30 may 2011

Un paseo con percance.

Ayer escuchaba- mientras pedaleaba por el Camino Viejo de Alberite, al que sospecho que la fiebre del ladrilllo ha de cambiar por Camino a Ninguna Parte- que los españoles no somos muy de idiomas, que nos cuesta
aprenderlos y- me quedé con- que había al menos un par de causas que contribuían a dificultar el aprendizaje.

En la tertulia se preguntaban cómo siendo España un país en el que el aprendizaje, sobre todo del inglés, estaba reglado e impartido en la Educación desde una edad mas temprana que en otros países, la cosa no cuajaba y que los españoles manifestamos mas dificultad que otros a la hora de expresarnos en otros idiomas.
Algún experto apuntó aquello de que aprender un idioma no tiene por qué resultar una pesada obligación, sino mas bien todo lo contrario, para cubrir la necesidad humana de comunicarse.

Hasta que el abuelo, que me adelantaba con su bici de carreras por la derecha, en una rotonda y entre los coches, le hizo la tijera( según él) y casi se rompe la clavícula- cayó al suelo, también pude escuchar algo sobre el sentido del ridículo que nos invade cuando tratamos de entonar en otra lengua y de cómo este hecho también contribuye a la frustración de considerarnos bastante torpes con los idiomas.
Entre palabras, parecía claro que lo de ese sentimiento de frustración venía dado más por la dificultad para aprender inglés que de chino mandarín, francés, árabe, alemán o ruso, por poner ejemplos de lenguas procedentes de más allá de nuestras fronteras.

Luego, después del percance, en el resumen de la tertulia parece que alguien había apuntado sobre la dificultad de los ingleses por aprender el español y tal. En fin, divertida tertulia para un paseo con percance.

¿Que qué tiene ésto que ver con el vino? Pues prácticamente nada.
En España se enseña poca agricultura en las escuelas, no hay apenas frustración por no conocer nuestros propios vinos ni los de fuera, como lo demuestra el decreciente consumo
interno, el generalizado desconocimiento de los productos derivados del vino( ¿Sólo tiene vino? -Es que quería champán) o el menosprecio de colores. (Total un blanco, pa lo que es...) Y tantas y tantas claves que demuestran que el vino es la bebida nacional por excelencia, que la conocemos y la amamos porque forma parte de nuestra vida, costumbres y cultura, desde tiempos inmemoriales. No en vano dentro de estas fronteras, persiste o subsiste- según se mire- la mayor superficie vitícola del planeta.

26 abr 2011

Cerrillo Verballe

Tras la primera y agotadora jornada de vendimia, aprecio como nunca el cambio del reloj al horario de invierno. La ducha de rocío en la viña al amanecer y la tabla de gimnasia que supone cortar y cargar los cestos de uva en el remolque, hace que los huevos cocidos con pimientos del almuerzo y las patatas con chorizo de la comida en el campo hayan quedado sólo en la memoria.

Son las siete de la tarde y de noche, Menos mal, pienso sentado en el pescante del remolque mientras subimos la cuesta entre tractores, mulas mecánicas y toda clase de animales de tiro al uso que arrastran las uvas al lago, transportan el agua de la fuente a los calados y nos trasladan a los peones de la viña a la bodega. Pero la jornada continúa, así que literalmente: Mi gozo en un pozo . Y es que en los mas de 300 calaos de Cerrillo Verballe, en época de vendimia, no falta trabajo.





No es que no haya vuelto por San Asensio en 30 años, es que este recuerdo fue el primero que me vino a la cabeza cuando me enteré de que Luis Alberto Lecea sigue elaborando toda su vendimia en los calaos del cerrillo de San Asensio donde se han concentrado por los siglos las naves de elaboración, las de barricas y las de embotellado de la mayor parte de vecinos del pueblo separadas de las viviendas.
Este modelo urbanístico de barrio de bodegas, aunque está repetido en muchas localidades riojanas, no es único. En muchos pueblos se construyeron los calados debajo de la vivienda y/o en edificios anexos lo que a la larga les ha facilitado conservación y la integración en la urbe con cierta dignidad. Porque claro, pongamos que no era lo mismo dormir encima de un calao- que si hunde te caes- que hacerlo en tierra firme mientras esperabas que tu ayuntamiento se dignase a conducir el agua corriente hasta el barrio de las bodegas donde los vecinos se ganaban el sustento.





Luego vinieron los tiempos del decubrimiento de la comodidad y de la rentabilidad de echar las uvas a una tolva y así es como se está consiguiendo el abandono de las inversiones, instalaciones y el patrimonio de los progenitores.
A la mala calidad del suelo edificable de los barrios de bodegas hay que sumarle el desconocimiento absoluto por parte las instituciones de como se reparte la propiedad en esas construcciones internas e interdependientes. Ni un triste mapa, ni una triste ordenanza que obligue a reparar los tejados para que el agua no derrumbe los calados al efecto dominó. Así, cualquier intervención urbanística sobre estos núcleos corre, peligro de terminar en destrucción.




De las viñas y los vinos de Luis Alberto Lecea.


El viñedo, tempranillo, garnacho y viura, lo cultiva en la vega del Ebro, la del Najerilla y el alto llano de Valpierre, distintas tierras con sus microclimas que definen los vinos de pueblo de San Asensio.
Claro que esta localidad riojanariojana, ahora que todo lleva apellidos, fue reconocida por sus claretes equilibrados, frescos y carnosos a base de garnacho que soportaban el paso del año espléndidos y refrescantes, pero lo cierto es que el clarete comercialmente sigue siendo un vino maldito, difícil de comercializar y de consumo mas bien inmediato. Bueno, como tantos tintos que hoy se elaboran.
Esta tradición de saber hacer clarete y que ha sido transmitida entre generaciones, ha eclipsado de alguna manera el reconocimiento de los tintos locales que salvo en un pequeño porcentaje de bodegas han sido comercializados formando parte de las crianzas y embotellados que han construido los grandes riojas.




Se terminaba la última vendimia cuando cayó en mis manos una botella de Corazón de Lago 2009.¡Vaya qué bueno!-Pensé- Si a estas alturas tiene algo que decir el vino, lo dirá. Y ya lo creo que lo dijo. Ahí estaba su fino perfume primario sin estridencias. Con mucha elegancia y discreto. Nada parecido a las estridencias eventuales con las que nos tienen acostumbrados los maceraciones carbónicas al concurso que embargan la nariz y anestesian las encías.

"Corazón de Lago- como dice la etiqueta-es el fruto de la ilusión de una familia bodeguera por recuperar las antiguas tradiciones en el proceso de elaboración" Y el resultado es un vino agradable, carnoso que acaricia la boca como el terciopelo. Un vino para beber, que no es poco, en esas 6600 botellas que se obtienen exclusivamente del pisado de 15000 kilos de uva entera en un lago abierto de hormigón.

Algo parecido me ocurrió con el clarete, descorchado un año mas tarde de la vendimia. Ahí estaba para mi sorpresa- malacostumbrado a blancos manchados y de sangrados excéntricos y exóticos transitorios- vivo, fresco, discreto y elegante. Tentador. Y como pedía a gritos beberse la botella,así lo hicimos mientras idolatrábamos el equilibrio y la compostura del sangrado de garnacho del Najerilla.

Si el clarete define con exactitud su origen y procedencia, el blanco, fresco y equilibrado, ejemplifica el carácter de los vinos a partir de viura bien trabajada, sin excesos ni oxidaciones.

Y así es como me han ido conquistando los vinos de Lecea, por su frescura, por su identidad, por la boca amable y aterciopelada, por la sencillez, por sus raices y- porque todo hay que decirlo, por sus precios razonables




11 abr 2011

"SIN" Vergüenza

Tan preocupados que andan los administradores y legisladores por nuestro bienestar social, para que nosotros y los nuestros no sucumbamos en el abismo del alcoholismo.
Tan atentos en la vigilancia sobre el etiquetado de productos, para mantenernos informados sobre lo que consumimos o al menos de lo que es conveniente informar; no sé cómo coño se permite denominar a una bebida, sea cerveza o vino, "sin alcohol" aun cuando contiene hasta el uno por ciento sobre el volumen.

España es el país del mundo con mayor superficie vitivinícola, donde el vino forma parte de la alimentación, la economía y la cultura desde hace milenios y su consumo está alcanzando niveles ridículos en beneficio de otros fermentados y destilados.
Pero debe de haber algún dato que se me escapa, porque al Gobierno de La Rioja, a la Caja de Ahorros de Navarra y al Ayuntamiento de Nájera, sin vergüenza alguna, lo que les preocupa es el vino.

20 nov 2010

Invocando a Berlanga en la Tributaria

Y yo que pensaba que el intríngulis de la Justicia era lo más desastroso de la Administración. Pues no, el desatre nacional, como les auguraba en otro post, campa a sus anchas en la Agencia Tributaria.

Y miren que cada vez que paso por el arco de Hacienda, me encomiendo a San Berlanga, q.e.p.d. Pero el martes pasado, en el salón principal de Víctor Pradera,conbastante expectación,tuve que invocar al santo no menos de un par de veces.

El asunto es que la víspera me habían solicitado de la Agencia de Desarrollo de La Rioja un certificado de estar al corriente de mis obligaciones con la Agencia Tributaria porque Hacienda le había comunicado a la Ader, que esta empresa, Universal de Vinos, S.L., no estaba al corriente de sus obligaciones.

Con los ojos como platos, las escrituras de la empresa, la tarjeta de identificación fiscal y por supuesto el dni, dejé mi trabajo para atravesar el arco magnético de donde antiguamente estuvola alhondiga munincipal, subir a la primera planta a recaudación ejecutiva, sacar número en la maquinita y esperar para que un amable funcionario, me aclarará que según su computadora mi empresa debía de haber realizado un pago domiciliado, hace 10 días, pero que en su cacharro no constaba que hubiera sido satisfecho. Presente el documento acreditativo y mañana se lo solucionamos, me dijo.

Como en la Ader tenían prisa, y a aunque se me pasó por la cabeza pedirle al funcionario una dirección electrónica para enviarle el archivo del documento de pago domiciliado, no quise tentar a la suerte y volví a mi ordenador, entré en la página de mi banco e imprimí el documento con el que volví de nuevo a pasar por el arco, subir a la primera, coger número, etc.
Aquí lo tiene. Y ahora ¿Cuándo piensa que voy a dejar de ser un moroso? A lo que me respondió: Mañana lo valido y ya pueden pedir de nuevo el informe. Eso mismo le transmití a la Ader.
¿Mañana? Al día siguiente, me llaman de la Ader para decirme que nanai, que Hacienda decía que mi empresa debe a las arcas. Otra mañana perdida. Así, con toda la papelería identificativa y documental me volví a colar por el arquito, subí las escaleras, cogí el número, y el mismo funcionario al que le habíaentregado el documento acreditativo de pago, resignado me dijo:Vaya usted abajo y solicite un certificado de estar al corriente de pago con la AT y mañana viene a recogerlo.

Aquí ya se me pasó por la cabeza lo de Cassen, su motocarro y su letra en Plácido, y muy dócil bajé a hacer cola a la ventanilla de solicitudes, donde al llegar mi turno hice interrumpir la conversación de la señorita con sus compañeros, para decirme que tenía una deuda con Hacienda de un recibo domiciliado, que hace 10 días que debería de haber pagado y no había constancia porque el banco no todavía no se lo había transmitido a Hacienda, que fuera a buscar el justificante original de pago y que lo presentará allí mismo, para que me pudieran hacer una solicitud a Madrid y que me llegaría 4 días más tarde certificada a mi domicilio.
La puesta en escena del desenlace berlanguiano que duró unos 15 o 20 minutos, lo dejo para su imaginación.